Ayer de vuelta al trabajo pensé que tal vez debía hacer el esfuerzo raro de escribirlo todo en rima. Empecé con pequeñeces, nada que nadie notara. Un tuit, por qué no, de peces, sobre una desmelenada. Fui cogiendo más confianza con el paso de ese día, y para hoy, chiste y chanza, mi timeline es poesía. Por supuesto no es de gran habilidad, no hay ingenio, más que todo es pa’marcar otro ritmo en ese reino. No demoro en aburrirme. Estos juegos nunca duran. Hasta entonces a aguantarme cada coplita que suba.