Como parte de mi propósito de ser más cuidadoso con mi tiempo, este año he iniciado un pequeño diario de trabajo. En ~/Journal/2018 abrí un documento january.md que tengo constantemente abierto en una pestaña del terminal (maximizado en uno de los escritorios virtuales) y tras el número del día redacto una lista de lo que haga. Al final del documento arrastro un apartado adicional To do con un listado (semi-priorizado) de las tareas por hacer. A medida que las termino las reubico en su respectivo día. Es un sistema rudimentario pero se adapta bien a mi rutina de trabajo. No necesito ser minucioso. Un registro mínimo basta para mi propósito. Ahora que dedico bastante tiempo a supervisar el trabajo de otros compañeros y coordinar el diseño, desarrollo y ejecución de modelos y servicios, hacer este diario me ayuda a no caer en la ansiedad de sentir que no hago nada cuando no dedico buenas fracciones del día a programar. Al final del mes planeo añadir una sección de cierre al archivo con un resumen de lo logrado durante el mes. Creo que necesito aprender a valorar lo que hago. Tiendo a despreciarlo.