Empecé a leer The Southern Reach Trilogy el lunes, para cerrar el mes. Por lo pronto es Lovecraft modernizado y empacado en ciencia ficción tipo Сталкер. Aunque bien hecha, es una novela de ingredientes basada en inexplicables. Y los ingredientes ya cuentan con referentes dentro de la cultura popular masiva (más que todo a través de series de televisión que aprovechan algunos de los trucos del género (a veces hasta el abuso)) lo que garantiza consumo. Este consumir depende de cierto nivel de reiteración o familiaridad, he notado. Las series de Netflix se solapan (en temas y escenarios) con intención pues así el costo de atenderlas es menor. Eso facilita el cultivo de una audiencia que se pueda acreditar cautiva con esfuerzos menores en ambas direcciones. Igual prefiero la cultura popular ligera que la que se empeña en la profundidad a punta de novedades y reflexiones de bajo costo.