Luego de unos años indocumentado, pensé que tras sacar pasaporte y cédula en el consulado colombiano en Toronto me habrían reasignado mi lugar de votación, pero parece que sigo registrado en el consulado colombiano en Barcelona, mesa catorce. Persigo a la democracia y no se deja alcanzar. Voten por mí. Igual yo ya ni entiendo de qué va la pelea. Hasta conviene.