Rango Finito

fotoscódigoobservatorioshermanocerdo temas plots

anarquismo

Jefes

Por contradecir o tal vez matizar a Sergio para que su cosmovisión anarquista sobreviva a sus observaciones empíricas provenientes de su malas experiencias con el capitalismo salvaje al que se rindió hace ya tantos años complemento su nota sobre los jefes con un detalle adicional: por lo general, esos buenos líderes de los que habla fomentan estructuras casi planas en lugar de imponerse sobre los demás. Sus fortalezas están en depurar procesos, remover obstáctulos y facilitar comunicación más que en dirigir tareas (y a las personas que las ejecutan). No son necesariamente autoridad.

La inminente utopía anaquista no corre riesgo por ese lado.

El bazar invisible

La ruta de la seda es un mercado abierto en línea de sustancias prohibidas y otras delicias basado en una combinación de métodos criptográficos. En la columna de hoy explico a grandes rasgos (i.e., en 1900 carácteres) cómo funciona y por qué es prácticamente imposible identificar a sus administradores, vendedores y compradores ni detectar/registrar las transacciones concretas que se realicen a través de la página. Estas propiedades lo blindan contra procesos judiciales (y de paso evidencian el absurdo de la tal guerra contra las drogas). Algunos enlaces:

  • Página de La ruta de la seda en Wikipedia. (Creo que el enlace que tienen ahí está desactualizado.)
  • La página sólo existe (y es accesible) dentro de Tor.
  • La moneda que utiliza es Bitcoin. La lentitud obligada de sus transacciones la hace ineficiente en casi cualquier otro contexto.
  • El intercambio de información sensible entre vendedores, compradores y administradores se establece bajo el protocolo criptográfico PGP.
  • Este artículo de Nicolas Christin analiza la economía anónima e invisible de La ruta de la seda utilizando la información pública que ofrece la página. Al cierre sugiere estrategias para sabotearla.
  • Página de información sobre DMT en Erowid. El DMT es un portal de acceso a la dimensión de los elfos máquina.

Viernes (Catalunya)

Dicen que la violencia desproporcionada es monopolio de los psicópatas. Que sólo alguien con una configuración mental defectuosa es capaz de someter a un hombre a golpes sin justificación personal concreta ni compasión por su dolor. En mi experiencia todo hombre tiene el potencial para ejercer la brutalidad. Una suma de circunstancias y condicionamiento no demasiado sofisticados son suficientes para convertir a cualquiera en un torturador despiadado desprovisto de remordimiento. Tres meses bastan. No hacen falta mayores incentivos materiales. El ejercicio del poder, que es la opresión, es con frecuencia equivalente al ejercicio de cultivar, acumular y organizar hombres que, amparados en la solidez de un espiritu gregario perverso que diluya el peso de las responsabilidades individuales y unas circunstancias propicias de impunidad local, ganen la disposición necesaria para deshumanizar, humillar, apalear y, de ser requerido, matar a otros hombres que, en la mayoría de los casos, jamás fueron una amenaza para nadie. Los psicópatas, por lo general, no son los hombres que blanden el bate o la pistola dentro del enjambre sino aquellos que, en frío, de manera calculada, dan la orden de utilizarlos a discreción.

[Flash 9 is required to listen to audio.]