Rango Finito

fotoscódigoobservatorioshermanocerdo temas plots

arte

Stoker

mia wasikowska

Pensaba en la ducha que con qué derecho puede uno hablar mal de una película que lo cautivó y entretuvo sin reproches durante una hora y tanto así más tarde, recostado en el sofá, la trama se deshaga al primer intento de recordarla. No pensaba en Stoker en realidad, pero a falta de otro lugar escribo eso acá. Stoker todavía resiste a un día de verla. Es una película estilizada con una estética visual y una edición pensadísimas. Hay varias tomas menores que lograron intrigarme: perspectivas extrañas en diálogos, o movimientos de cámaras súbitos en medio de lo que sería por lo general estático. Es sutil en su narración pero sabe ser salvajemente explícita un par de veces para dejar claro que habla en serio. La violencia es más sugerida que representada. El escenario es intrigante y los personajes son robustos, no se dejan estereotipar al primer ni segundo tercio. Varias veces me pregunté ¿y ahora qué va a pasar? con curiosidad genuina. El guión controla la información con gusto, sin trucos sucios. La primera película en inglés de Park se resiste a la presión anglo por sobre explicarlo todo. Tal vez el cierre no es desconcertante pero es lo suficientemente bien construído como para que sea satisfactorio. Y la cara de Mia Wasikowska es preciosa. Sólo por eso la volvería a ver otra vez.

Manufactured Landscapes

Minas de Niquel, Sudbury, Ontario, Canada

Más documentales. Manufactured Landscapes usa las fotografías en gran formato de Edward Burtynsky para hablar sobre la intervención humana del entorno natural. Los recursos se explotan y se transforman en bienes de consumo o bienes inmuebles o infraestructura general para ser usados y finalmente reciclados o desechados en un ciclo no muy óptimo que sostiene frágilmente el proyecto de no estoy muy seguro qué. Supongo que algunos podrán llamarlo progreso o desarrollo pero esos son términos tramposos que prefiero evitar. En algunas regiones del planeta, los abanderados del capitalismo urbano, este proceso se inició antes de que hubiera consciencia de la escasez de recursos. Otros apenas llevan un par de décadas ahí. China es un ejemplo dramático. En cuarenta años han pasado de ser un país de campesinos a uno de obreros concentrados en complejos industriales adjuntos a las ciudades donde se produce todo lo que el mundo consume. Mil millones de habitantes se avalanzan a las ciudades y el país se embarca en proyectos mastodónticos para suplir las nuevas necesidades de la población (necesidades creadas por el cambio de estrategia económica, claro está). En últimas China aspira a justo lo que el establecimiento político mundial ha venido promoviendo desde el final de las guerras mundiales (lo que importaba no era que fueran democráticos sino capitalistas para que dejaran de ser una amenaza). Que los países desarrollados ahora exijan mesura es hipocresía. Ahora: la amenaza ambiental no es una ficción. La pregunta es qué hacer. Y la respuesta no puede ser algunos sí y otros no.

Planta de procesamiento de pollo, Dehui, Provincia de Jilin, China

Creatividad e innovación

Aquí una conferencia breve de Emmett Stinson sobre el papel de la crítica dentro del nuevo reino de los creativos. En este párrafo creo que Stinson describe bien cuál es el problema de la clase creativa en general:

The paradigm of creativity no longer needs the critic, because “creatives” are not interested in criticism or in systematic critical thinking or even the history of art, since being creative is about being in an amnesiac and ever-present state of possibility—a constant state of a potential coming to fullness that ultimately reflects the hyperproductivity of a globalised, networked post-historical global monoculture. Indeed, creativity is, for better or worse, simply the cultural equivalent of what is perhaps neoliberalism’s favourite word—innovation, and the modern paradigm of the creative individual more or less adheres to a model of entrepreneurship, albeit an entrepreneurship in which the return on investment is perpetually delayed, perhaps until death and even beyond.

Cañón-Aspiradora Cíclica

James Paterson está haciendo un video-diario y tutorial de programación muy detallado del desarrollo de un juguetito en HTML5/CSS/JS. Perfecto para programadores eternamente principiantes como yo. (Vía Creative Applications.)

Los colores del mundo

El orden de aparición de términos para los colores (de acuerdo a observaciones de Brent Berlin y Paul Kay en 1969 que casi corroboraban, sin saberlo, observaciones previas de Lazarus Geiger en 1867 (!)) es generalmente blanco y negro → rojo → verde ↔ amarillo → azul. Para 1800 todos estos términos estaban desde hace mucho tiempo disponibles en el idioma inglés, pero aún así las frecuencia de uso de los términos se sostenían en ese orden primigenio natural. Aquí un zoom de la gráfica en inglés desde 1800 hasta 1820, justo antes del inicio del misterioso ascenso del azul:

Mónica me hizo caer en cuenta de lo extraño que es que para ese momento el orden de frecuencia todavía corresponda con el orden original. Si mi interpretación del libro de Deutscher es correcta, el orden original está relacionado con la utilidad práctica de tener términos para cada color y esta utilidad práctica a su vez estaría relacionada con la distribución de colores en la vida cotidiana de las personas (el cielo, por cierto, no hace parte de la vida cotidiana, es sólo un telón). Parecería entonces que hasta bien entrados en el siglo diecinueve (¿la revolución industrial, quizás?) la paleta de colores prácticos (lo que quiera decir) de la vida cotidiana no cambió significativamente y de hecho el gráfico podría ser una buena manera de argumentar por qué surgieron en ese orden (según Deutscher eso todavía no está claro): precisamente porque ese era el orden en el que eran necesarios para colorear el mundo hasta 1820.

Mejor dicho: no es que el conteo de frecuencias refleje el orden sino que el orden es explicado burdamente por el conteo de frecuencias.

Autorretrato de Anders Zorn de 1896. Aquí mi amigo Sonat Süer muestra cómo autopintarlo utilizando la paleta de colores que Zorn lleva en el cuadro.

Dado lo anterior, reformulemos la pregunta que hacía al final de la entrada pasada: ¿qué pasó en el mundo hacia 1800 para que la paleta de colores útiles de repente requiriera mayor uso del azul?

Ejercicio computacional semisencillo: recopilar un archivo de cuadros figurativos digitalizados en buen formato que cubra con suficiente detalle la producción desde, por decir algo, 1500 hasta la actualidad (esto, creo, es lo complicado) y calcular, como con n-gramas (esto debería ser mucho más fácil), el porcentaje de uso de una lista de colores básicos (normalizando tonos, claro está). ¿Cuál será el gráfico correspondiente? ¿Se relacionará con el orden primigenio? ¿Será detectable el ascenso (lingüístico) del azul? ¿El orden de predominancia cambiará sustancialmente con el tiempo? ¿Qué tan distintas serán las distribuciones de colores de la pintura producida en Europa y la producida en China?

Direcciones desde el infierno

London a 33 grados centígrados. FedEx dice que mi computador llega mañana por la tarde. Mientras tanto leo The Scar de Miéville. A continuación algunos enlaces que he recopilado durante la última semana cuando Mónica me suelta su computador:

  • Ojo a los cortos documentales de Sean Dunne disponibles en Vimeo. Mención especial merece American Juggalo, sobre la comunidad de fanáticos de la banda Insane Clown Posse (aquí una introducción a la banda publicada hace un par de años en Wired). La estética sucia de Donne y sus temas, lugares y tratamientos me recuerdan lo mejor de los hermanos Coen. Todavía quedan algunos días para apoyar Oxyana su proyecto de documental financiado vía Kickstarter.
  • La colombiana Diana Beltrán Herrera hace pájaros de papel (y estructuras geométricas).
  • Cultvana es una nueva revista digital en español. La diagramación de los artículos (aquí por ejemplo uno sobre la obra de Todd Solondz) es novedosa y trabajada. Me gusta muchísimo (aunque apreciaría una tipografía principal más grande). En el primer número la oferta es diversa pero se nota el ánimo tan juvenil y español por popularizar el análisis cultural académico (que nunca me ha entusiasmado mucho). Creo que al formato que proponen le convendrían números temáticos ocasionales. De resto la veo muy bien encaminada.
  • Robert Hodgin hace simulaciones de creación, exploración y destrucción utilizando la librería Cinder, una especie de Processing de alto desempeño en C++.
  • Educación Prohibida, un documental y proyecto argentino para sacar a la educación pública de su inercia perniciosa. Las reflexiones y críticas aplican sin dificultad al panorama educativo global.
  • Iñigo Quilez explica los fundamentos del warping. Aquí algunos experimentos básicos de Amnon Owed usando Processing. Intentaré algo parecido.
  • El Toronto Star compiló los artículos que escribió Ernest Hemingway entre 1920 y 1924 y los publicó en formato periódico, página a página, tal y como aparecieron originalmente. Aquí hay un pequeño abrebocas en línea (otro sitio de artículos con diagramación novedosa, por cierto). Me impresiona la fuerza de la redacción del joven Hemingway (que atribuyo en parte a la exigencia editorial que tenían los periódicos de entonces) pero sobre todo su seguridad al abordar los temas que trata. Cuesta creer que tenga sólo veinte años.
  • Retratos de Kumi Yamashita hechos con clavos e hilo. Ver para no creer.
On Juggalo Island we can be one.

Paciencia

La paciencia es una virtud de la cual carezco. Envidio a los pacientes. Envidio su capacidad amplificada para la minuciosidad y la disciplina. El trabajo de Mónica requiere paciencia y atención. A ella le sobran. Los procesos y experimentos de su laboratorio se desenvuelven lentamente y el fracaso es constante. La paciencia permite continuar pese a los baches, asimilarlos como avance. Las personas pacientes tienen una relación amistosa con el tiempo: no lo encaran como un oponente; es un medio que se habita. El arte que disfruto y admiro es producto de paciencia y disciplina. Aprecio las construcciones cuidadosas, el método, la creación sistemática. Quisiera poder escribir así. No encuentro mucho valor en la literatura de los escritores, digamos, viscerales, que no asumen control sobre sus historias y estructuras.

Tengo el propósito regular de volverme una persona más paciente. Primero con el tiempo y luego (más difícil) con los demás. Entre mis ejercicios está imponerme proyectos pequeños (y a veces reiterativos) que sé que me tomarán varios días y requerirán esfuerzo creciente. También procuro, no siempre lo logro, cocinar evitando el fuego alto. He notado (y cuánto me cuesta) que un cierto nivel de organización facilita la práctica de la paciencia. Cuando las herramientas no están dispuestas apropiadamente el progreso se convierte en un conjurador de distracciones y bifurcaciones que tientan mi tendencia natural a renunciar. La ansiedad y la paciencia no se llevan bien.