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chiste

Piedra

Pienso en José Alfredo Jiménez y la piedra que le enseñó su destino.

Como todo el mundo sabe, la canción está inspirada en un viejo koan.

Una mañana de febrero, tras la meditación, un monje dudoso pregunta a su maestro cuál es el sentido del mundo.

El maestro, un anciano centenario conocido por su severidad, lo reprende. En castigo por su impertinencia, deberá caminar de Kyoto a Nara y regresar llevando una pesada piedra con la condición de jamás levantarla del suelo.

El monje obedece y recorre el camino de la capital a Tōdai-ji sin descansar. Patea la piedra con constancia aunque lastima sus pies. Al llegar al gran templo descubre que su maestro lo espera en la puerta junto a los guardianes.

“Quién eres ahora”, le pregunta al monje.

“Soy el camino”, responde el joven.

“Idiota”, dice el maestro, “duerme afuera y usa la piedra como almohada. Deshonras el templo sagrado con tu presencia.”

El monje duerme a la intemperie sin más abrigo que su túnica de aprendiz. Aunque está agotado al otro día muy temprano se levanta e inicia su regreso a Kyoto.

Pero nunca llega. Deshidratado y desnutrido, con la cara quemada por las heladas y los pies en carne viva, cae rendido y muere al final del primer día de viaje.

La piedra continúa su camino solitaria.

Chiste

A raíz del relato de DeWitt, Jaime me hizo caer en cuenta de lo siguiente: en tanto que el Test de Turing es relativo a la inteligencia del ser humano promedio (o sus capacidades cognitivas, o lo que sea), si esta medida se reduce lo suficiente puede llegar un momento cuando el Test de Turing se torne trivial. ¿Qué nos garantiza que la inteligencia humana es más o menos estable en el tiempo o por lo menos no decreciente?

Alan Turing cuando era feliz.

Otra posibilidad, más aterradora: es posible que aunque la inteligencia humana no decrezca sustancialmente, la civilización avance en una dirección en la que los protocolos sociales se normaticen tanto como para que sea sencillo programarlos en máquinas.

Al principio pensé que era un chiste pero ya no estoy tan seguro de que sea un chiste. Si es un chiste es uno bien-bien oscuro. Seguro que Turing se pondría triste. Yo también me pongo triste a veces por cosas así.