Rango Finito

fotoscódigoobservatorioshermanocerdo temas plots

ciclos lunares

Sexto ciclo lunar

Ahora vivimos temporalmente en el planeta helado. Las salidas a la calle son difíciles pues la limpieza de las aceras es pobre. Cada vez el carrito nos parece menos práctico pero el uso del canguro no es confiable sobre el suelo congelado. Una solución no muy óptima es conseguir un trineo de madera para arrastrar a la niña. Estamos en ello. Igual a veces salimos los tres, caminando con cuidado de la mano. Gajes de vivir en un mundo donde olvidaron que las personas caminan. Laia come y masca. Le damos pedazos grandes de patilla y pera. Le gustan mucho las frutas jugosas. Laia hace muchos ruidos pero se restringe al sistema fonético klingon. Sólo sabe comunicarse a los gritos. Por las mañanas intercala gritos y pedos por la boca (no sé cómo más describirlo) hasta que nos despertamos. Cada vez parece más cómoda sentada aunque todavía no es muy estable. Cuando le dan comida con cuchara quiere apoderarse de la cuchara. Pese a la evidencia, Mónica sigue convencida de que la niña no crece. Lo mismo decía del Gonta, que ya pesa como diez kilos. Este viernes a medio día tenemos la séptima visita al pediatra y tercera ronda de vacunas.

Quinto ciclo lunar

Laia completó su quinto ciclo lunar el domingo. Los principales progresos son físicos. Tiene fuerza en las piernas y le gusta sostenerse en pie con un poco de ayuda de mis manos en las caderas. También disfruta estar sentada. Las conversaciones son cada vez más largas y los sonidos más complejos. Se emociona mucho cuando le hablan y responde a gritos muy agudos y cortantes. Es sociable y calmada. Sonríe fácil. Atiende cuando otras personas le dicen algo. Hace una semana larga que le está saliendo su primer diente. Un incisivo inferior pero no de los centrales. Esto ha dificultado el sueño. Un chupo parece mermar la molestia.

*

El viaje a Toronto fue tranquilo. No hizo mucho frío. Caminamos la cuota usual y vimos a Juan Pablo en el barrio chino. La exposición de Diego Rivera y Frida Kahlo en la galería de arte de Ontario me impactó mucho. No pensé que una exposición sobre ellos me pudiera llegar a conmover. Iba desprevenido y me dio durísimo. Creo que la pérdida del embarazo de Kahlo en Detroit nos conectó mucho con los personajes. Hay mucha tristeza y mucho amor en su historia. La exposición logra mostrar eso sin restregar sentimentalismos. No sé cómo hace. Está muy bien armada.

*

Ahora mismo Santiago está de visita. Vino a sustentar su tesis. A Laia le llama la atención Santiago probablemente por lo alto y por la barba. Con Santiago fuimos a la casa de su asesor a cenar. Laia fue obviamente el centro de atención.

*

Laia ha probado: granada, granadilla, uchuva, blueberry (?), calabaza, manzana y lenteja. A casi todo le hace mala cara e intenta escupir. Durante el próximo mes tendremos que empezar a incluir sólidos en su dieta.