Rango Finito

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colores

Supervivencia

Hace poco noté de nuevo (es un descubrimiento recurrente) que mis preparativos para el fin de la civilización o una teleportación stúbita a otra dimensión se limitan a acumular cuadernos y equipo para dibujar y escribir en el morral. Es algo que he hecho sistemáticamente desde que era pequeño con la confianza de que mis cuadernos y esferos de colores me salvarán de los monstruos o por lo menos de la soledad. Y supongo que ha sido así. Es solo que los mundos donde me materializo son el mismo mundo donde estoy y donde de cualquier modo me siento aislado y fantasmagórico, presente apenas a medias y por lo general aburrido.

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mondrian-rothko

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freud-paleta

Un script (¡tarda en cargar!) usando D3 para generar una paleta (aproximada) de colores de una imagen dada y desplegarla como un árbol-mapa. Quería probar cómo se generaban los blocks.

La idea proviene de este tumblr.

Mercado

Stoker

mia wasikowska

Pensaba en la ducha que con qué derecho puede uno hablar mal de una película que lo cautivó y entretuvo sin reproches durante una hora y tanto así más tarde, recostado en el sofá, la trama se deshaga al primer intento de recordarla. No pensaba en Stoker en realidad, pero a falta de otro lugar escribo eso acá. Stoker todavía resiste a un día de verla. Es una película estilizada con una estética visual y una edición pensadísimas. Hay varias tomas menores que lograron intrigarme: perspectivas extrañas en diálogos, o movimientos de cámaras súbitos en medio de lo que sería por lo general estático. Es sutil en su narración pero sabe ser salvajemente explícita un par de veces para dejar claro que habla en serio. La violencia es más sugerida que representada. El escenario es intrigante y los personajes son robustos, no se dejan estereotipar al primer ni segundo tercio. Varias veces me pregunté ¿y ahora qué va a pasar? con curiosidad genuina. El guión controla la información con gusto, sin trucos sucios. La primera película en inglés de Park se resiste a la presión anglo por sobre explicarlo todo. Tal vez el cierre no es desconcertante pero es lo suficientemente bien construído como para que sea satisfactorio. Y la cara de Mia Wasikowska es preciosa. Sólo por eso la volvería a ver otra vez.

Magnolia y bicho

Robótica

Cielo

Lo que la vida dice

Los colores del mundo

El orden de aparición de términos para los colores (de acuerdo a observaciones de Brent Berlin y Paul Kay en 1969 que casi corroboraban, sin saberlo, observaciones previas de Lazarus Geiger en 1867 (!)) es generalmente blanco y negro → rojo → verde ↔ amarillo → azul. Para 1800 todos estos términos estaban desde hace mucho tiempo disponibles en el idioma inglés, pero aún así las frecuencia de uso de los términos se sostenían en ese orden primigenio natural. Aquí un zoom de la gráfica en inglés desde 1800 hasta 1820, justo antes del inicio del misterioso ascenso del azul:

Mónica me hizo caer en cuenta de lo extraño que es que para ese momento el orden de frecuencia todavía corresponda con el orden original. Si mi interpretación del libro de Deutscher es correcta, el orden original está relacionado con la utilidad práctica de tener términos para cada color y esta utilidad práctica a su vez estaría relacionada con la distribución de colores en la vida cotidiana de las personas (el cielo, por cierto, no hace parte de la vida cotidiana, es sólo un telón). Parecería entonces que hasta bien entrados en el siglo diecinueve (¿la revolución industrial, quizás?) la paleta de colores prácticos (lo que quiera decir) de la vida cotidiana no cambió significativamente y de hecho el gráfico podría ser una buena manera de argumentar por qué surgieron en ese orden (según Deutscher eso todavía no está claro): precisamente porque ese era el orden en el que eran necesarios para colorear el mundo hasta 1820.

Mejor dicho: no es que el conteo de frecuencias refleje el orden sino que el orden es explicado burdamente por el conteo de frecuencias.

Autorretrato de Anders Zorn de 1896. Aquí mi amigo Sonat Süer muestra cómo autopintarlo utilizando la paleta de colores que Zorn lleva en el cuadro.

Dado lo anterior, reformulemos la pregunta que hacía al final de la entrada pasada: ¿qué pasó en el mundo hacia 1800 para que la paleta de colores útiles de repente requiriera mayor uso del azul?

Ejercicio computacional semisencillo: recopilar un archivo de cuadros figurativos digitalizados en buen formato que cubra con suficiente detalle la producción desde, por decir algo, 1500 hasta la actualidad (esto, creo, es lo complicado) y calcular, como con n-gramas (esto debería ser mucho más fácil), el porcentaje de uso de una lista de colores básicos (normalizando tonos, claro está). ¿Cuál será el gráfico correspondiente? ¿Se relacionará con el orden primigenio? ¿Será detectable el ascenso (lingüístico) del azul? ¿El orden de predominancia cambiará sustancialmente con el tiempo? ¿Qué tan distintas serán las distribuciones de colores de la pintura producida en Europa y la producida en China?

El ascenso del azul

Tras oír este capítulo de Radiolab (e intercambiar opiniones con Andrés al respecto en Twitter) me interesé por el trabajo de Guy Deutscher y ayer leí Through the language glass, su segundo libro de divulgación. El reportaje que le dedicó Radiolab condensa en veinte minutos los puntos centrales de la primera parte, donde Deutscher discute cómo la percepción (o tal vez mejor decir diferenciación) de los colores está relacionada (de una manera todavía por aclarar) con la aparición de términos para los distintos colores en los idiomas (como si el lenguaje facilitara su reconocimiento). El debate lingüístico asociado a este fenómeno es intenso. Clave en la historia es el término para el color azul, inexistente en tiempos de Homero y usualmente uno de los últimos en aparecer en cada idioma (¡el orden de aparición es más o menos similar siempre!).

Frecuencia de colores en inglés. (Al margen: El hecho de que los colores en la gráfica no correspondan con los términos dificulta su lectura, como en ese juego clásico del texto de colores.)

Por curiosidad revisé en los ngramas de Google cómo se distribuyen los colores por frecuencia en español y en inglés desde 1800 hasta ahora. De no haber leído la historia que cuenta Deutscher me habría sorprendido que las frecuencias fueran tan similares en ambos idiomas. Lo que no me esperaba es que haya ascensos serios de colores desde entonces. En particular, el color azul parece haber ganado importancia sobre el amarillo y el verde (¡y en español incluso sobre el todopoderoso rojo!) y la predominancia del blanco sobre el negro (que claramente juegan en una categoría distinta) ya no es tan contundente como hace cien años.

Frecuencia de colores en español. (El inicio accidentado es probablemente producto de las limitaciones de la muestra con la que cuenta Google.)

Preguntas: ¿Por qué hablamos más de cosas azules (relativo a los otros colores) que hace doscientos años? ¿Será el rojo superado por el azul también en inglés? ¿Qué pasa entre el negro y el blanco? ¿Por qué el negro sube de repente hacia el blanco en la década de los sesenta? (Conjetura: ¿Política?) ¿Por qué el amarillo está tan desprestigiado? Y una futurológica: ¿Cuál debería ser el orden de frecuencias en la asíntota? (¿O de qué depende? ¿Existirá una ley de Benford para los colores?)

Progreso

Hoy llovió.

Intersección

Anoche, a la 1 am, desde la ventana del cuarto.
(30 segundos de exposición.)

Lunes

Y entonces dice: no es que tenga miedo de que el cielo sea siempre así. Yo sé que no será siempre así. Lo sé porque lo he visto cambiar. He visto el azul plural. Lo he visto irse y regresar. He visto los grises degradados de las nubes, el rojo que derrama el horizonte cuando el sol se posa o nace, al fondo del tren, y en un viaje al norte, cuando era niño, vi la aurora iridiscente flamear bajo la noche mientras mi papá se fumaba el último cigarrillo de su vida. Pero desde la sala miro el cielo, inmensamente blanco, vacío, y siento terror por mí y lo que nos espera. Pienso cosas que no quisiera pensar y si no las dejo salir, si no dejo que tomen el mando y me dirijan hacia la aniquilación segura y definitiva de lo que somos, no es porque oponga resistencia activa sino porque el miedo, el horror, o como quiera que se llame esto, no es todavía lo suficientemente intenso como para que me vea forzado a tomar decisiones de las cuales luego nunca pueda arrepentirme por pura ausencia.

Martes

La charla salió bien aunque compliqué innecesariamente algunos conceptos. Con el cambio de hora cambian los colores del cielo durante el viaje en tren. Ayer, al atardecer, el cielo degradaba de azul profundo arriba a rojo intenso en el horizonte. No sabía que el cielo pudiera ser de ese color. Algún día quisiera ver la aurora boreal. Durante años pensé que la aurora boreal era una especie de monstruo del lago Ness en forma de espectro sobredimensionado o portal interdimensional, como en His Dark Materials. Todavía no entiendo bien su justificación técnica y los videos que he visto siempre parecen insuficientes a la hora de capturar la visión. Hace poco pensaba, por cierto, en las fotografías espiritistas de principios del siglo veinte, una de mis obsesiones recurrentes. Es por lo menos curioso que una vez dominadas las bases de la tecnología fotográfica surgiera una escuela de fotografía dedicada enteramente a trucar las imágenes fotografiadas para demostrar la existencia de fantasmas.