Peter Woit, el autor del famoso blog Not Even Wrong, está dictando un curso de mecánica cuántica para matemáticos este semestre en la universidad de Columbia. Hasta donde he podido ver, las notas son bastante claras (si uno tiene buenas bases de análisis funcional o algo así). Es impresionante todo el juego que puede dar en física un espacio de Hilbert sobre los complejos armado con operadores lineales bien seleccionados. Por cierto: el premio Nobel de física de este año le cayó a Serge Haroche y David J. Wineland por sus contribuciones al diseño de juguetitos finos para controlar fenómenos cuánticos y armar gatos de Shrödinger de la vida real. Podría decirse que son los padres (¿o bisabuelos?) de la (todavía gestante) computación cuántica práctica (la teórica ya lleva años de desarrollo gracias al poder de la imaginación y la capacidad ilimitada de los físicos para capitalizarla a punta de promesas vagas). Aquí hay una explicación técnica de sus aportes.