Rango Finito

fotoscódigoobservatorioshermanocerdo temas plots

entrenamiento

La muerte de Clisman Túquerres

La columna de hoy habla sobre la muerte de Clisman Túquerres, un muchacho de 19 años que falleció el domingo pasado en Cali, tras recibir un disparo en la cabeza durante una discusión con agentes de la policía.

Títulos y autoridad

Korea, por Arturo Chernikov

Continuando nuestra serie de citas de Noam Chomsky sobre la sociedad académica y sus peculiaridades, hoy una reflexión al respecto de la idea extendida de que se necesita entrenamiento específico (más allá de saber leer e invertir tiempo en ello) para poder hablar con propiedad de lo que se supone que hablan las ciencias sociales:

[T]here’s nothing in the social sciences or history or whatever that is beyond the intellectual capacities of an ordinary fifteen-year-old. You have to do a little work, you have to do some reading, you have to be able to think but there’s nothing deep — if there are any theories around that require some special kind of training to understand, then they’ve been kept a carefully guarded secret.

In fact, I think the idea that you’re supposed to have special qualifications to talk about world affairs is just another scam — it’s kind of like Leninism: it’s just another technique for making the population feel that they don’t know anything, and they’d better just stay out of it and let us smart guys run it. In order to do that, what you pretend is that there’s some esoteric discipline, and you’ve got to have some letters after your name before you can say anything about it. The fact is, that’s a joke.

Chomsky no hace el suficiente énfasis en la cantidad de esfuerzo que se requiere para poder alcanzar un punto donde las opiniones propias sobre cualquier tema superen la trivialidad. Probablemente siendo quien es lo da por descontado. Tal vez no haya ideas profundas que sean necesarias para ofrecer análisis sociales que no sean reiteraciones de lo que otros han dicho mejor, pero sí se requiere una inversión de tiempo y disciplina considerables y un compromiso serio con aquello que se estudia. Otro asunto, claro, es que los programas universitarios y el mundo académico circundante faciliten eso. El interés escaso por llevar sus ideas a audiencias más amplias es un mal síntoma.