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física

Slivers of reality

Esto viene de What came before the Big Bang?, un ensayo de Alan Lightman en la última Harper’s:

Quantum cosmology has led us to questions about the fundamental aspects of existence and being, questions that most of us rarely ask. In our short century or less, we generally aim to create a comfortable existence within the tiny rooms of our lives. We eat, we sleep, we get jobs, we pay the bills, we have lovers and children. Some of us build cities or make art. But if we have the luxury of true mental freedom, there are larger concerns to be found. Look at the sky. Does space go on forever, to infinity? Or is it finite but without boundary or edge, like the surface of a sphere? Either answer is disturbing, and unfathomable. Where did we come from? We can follow the lives of our parents and grandparents and their parents backward in time, back and back through the generations, until we come to some ancestor ten thousand years in the past whose DNA remains in our body. We can follow the chain of being even further back in time to the first humans, and the first primates, and the one-celled amoebas swimming about in the primordial seas, and the formation of the atmosphere, and the slow condensation of gases to create Earth. It all happened, whether we think about it or not. We quickly realize how limited we are in our experience of the world. What we see and feel with our bodies, caught midway between atoms and galaxies, is but a small swath of the spectrum, a sliver of reality.

In the 1940s, the American psychologist Abraham Maslow developed the concept of a hierarchy of human needs. He started with the most primitive and urgent demands, and ended with the most lofty and advanced. At the bottom of the pyramid are physical needs for survival, like food and water. Next up is safety. Higher up is love and belonging, then self-esteem. The highest of Maslow’s proposed needs, self-actualization, is the desire to get the most out of ourselves, to be the best we can be. I would suggest adding one more category at the very top of the pyramid, above even self-actualization: imagination and exploration. Wasn’t that the need that propelled Marco Polo and Vasco da Gama and Einstein? The need to imagine new possibilities, the need to reach out beyond ourselves and understand the world around us. Not to help ourselves with physical survival or personal relationships or self-discovery but to know and comprehend this strange cosmos we find ourselves in. The need to ask the really big questions. How did it all begin? Far beyond our own lives, far beyond our community or our nation or our planet or even our solar system. How did the universe begin? It is a luxury to be able to ask such questions. It is also a human necessity.

Liberen a Paul

Paul Frampton está recluído desde el 23 de enero de este año en la cárcel de Devoto en Buenos Aires. Su trabajo consiste en estudiar y diseñar modelos teóricos de la física de partículas y aislar aspectos concretos de estos modelos (consecuencias de las ecuaciones que los describen) que permitan confirmarlos (o descartarlos) en experimentos como los que hacen en el CERN. Frampton fue capturado en el aeropuerto de Ezeiza cuando se disponía a tomar un avión hacia Bruselas con dos kilos de cocaína en el fondo falso de una de sus maletas. La historia de cómo llegaron esos dos kilos a la maleta es confusa. Frampton es profesor en la universidad de Carolina del Norte. Es un señor de 68 años dedicado compulsivamente a sus investigaciones. Como tantos físicos y matemáticos profesionales, sus habilidades sociales son reducidas. Frampton asegura que alguien que se identificó como una modelo checa con tetas descomunales (mi descripción) lo contactó a través de una página de conexiones personales en línea y le propuso un encuentro íntimo en La Paz. Una vez llegó a La Paz la modelo le escribió y le dijo que estaba en Europa y todavía quería verlo, pero necesitaba que reclamara una maleta que había dejado en Buenos Aires o algo de ese estilo. Frampton, incapaz de desconfiar, aceptó. De estudiar modelos teóricos a perseguir modelos fantasmas. Suena inverosímil, pero es plausible. Cualquiera que haya pasado algún tiempo dentro del gremio conoce a tres o cuatro ejemplares (hombres generosos y adorables pero ingenuos de corazón) que, cargados con suficiente testosterona reprimida, podrían reproducir la aventura de Frampton sin dificultad. Frampton, de hecho, ya había tenido incidentes similares con supuestas mujeres en China, pero esa vez sólo lo estafaron. Ahora los físicos que lo conocen (Glashow y Witten entre ellos) solicitan su libertad al Gobierno de Argentina mientras Frampton ruega a las directivas de su universidad que no lo dejen sin salario. Para demostrar que lo merece (y así pagar un abogado y mejor comida), continúa trabajando desde la biblioteca de la cárcel (mediante un sistema de encomiendas de artículos en discos compactos pues no tiene acceso a internet) y asesorando a dos de sus estudiantes por teléfono. Hace dos semanas subió un nuevo artículo al ArXiv. Más al respecto de su situación actual en el reportaje (pdf) de Marina Aizen para El Clarín.

La historia (caricaturesca) de Frampton ilustra a la perfección uno de los absurdos de la guerra idiota contra las drogas. Su caso, pese a lo excéntrico, no es una singularidad. Los físicos prestigiosos piden que Frampton sea liberado por ser un profesor respetable. Yo creo que los procesos penales a mulas son, sin excepción, desproporcionadas. Por las razones más disímiles (y muchas veces por pura desesperación), personas incapaces de dañar a nadie (pero usualmente con menos amigos influyentes que Frampton) terminan encarceladas tras actuar voluntaria o involuntariamente como mulas. Estas capturas no reducen el tráfico. Apenas, si acaso, lo desvían temporalmente hacia nuevas rutas o métodos. Los capturados no son fichas claves en el negocio. Son peones desechables. Detrás de cada captura (aquí un ejemplo reciente) hay una historia de una persona inocente que tomó una decisión estúpida pero no merece el trato que recibe. La mercancía debería ser incautada (si quieren castigar a los verdaderos traficantes) y el mensajero dejado en libertad.

Mecánica cuántica para matemáticos

Peter Woit, el autor del famoso blog Not Even Wrong, está dictando un curso de mecánica cuántica para matemáticos este semestre en la universidad de Columbia. Hasta donde he podido ver, las notas son bastante claras (si uno tiene buenas bases de análisis funcional o algo así). Es impresionante todo el juego que puede dar en física un espacio de Hilbert sobre los complejos armado con operadores lineales bien seleccionados. Por cierto: el premio Nobel de física de este año le cayó a Serge Haroche y David J. Wineland por sus contribuciones al diseño de juguetitos finos para controlar fenómenos cuánticos y armar gatos de Shrödinger de la vida real. Podría decirse que son los padres (¿o bisabuelos?) de la (todavía gestante) computación cuántica práctica (la teórica ya lleva años de desarrollo gracias al poder de la imaginación y la capacidad ilimitada de los físicos para capitalizarla a punta de promesas vagas). Aquí hay una explicación técnica de sus aportes.

Supernova

Debido a su habilidad para ignorar la materia (o evadirla, o despreciarla), los neutrinos escapan de una supernova antes que la luz (que está compuesta por partículas más dadas a la interacción). El efecto práctico es una señal detectable: una brisa de neutrinos que contraintuitivamente (si aceptamos la relatividad como intuición) precede (¡por horas!) al avistamiento de la explosión. Como si la estrella (ya muerta) quisiera asegurarse de que no nos perdamos el esplendor de su partida.