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futurología

Hay otros mundos

El dilema de la exnovia ¶ Recomendaciones de literatura erótica seria para el kindle ¶ Estéticas de la explosión ¶ Querámoslo o no, Amazon y el futuro del libro son cada vez más la misma vaina ¶ La circuncisión con los dientes no es un mitoEstos quieren pintar mil dígitos de π en el cielo de San Francisco ¶ Sobrevuelo por la literatura de ciencia ficción victoriana ¶ No es tan difícil explicarle a un niño por qué ese señor se viste como señora ¶ Un teclado de madera ¶ Jonathan Franzen es un magnífico escritor de libros vacíos ¶ Cuando el número de artículos para entregar tiende a infinito FedEx no entrega los envíos (Vía Helen DeWitt quien, por cierto, tiene su apartamento en Berlín listado en AirBnB) ¶ La crisis española desde una perspectiva histórica ¶ Sobre el proceso de paz como una oportunidad para “arreglar el país” a costa de la democracia ¶ Y Richard Stallman sin traductor es dos veces Richard Stallman.

Escena brutal de Flash Point (Vía Tercer Dan)

El ascenso del azul

Tras oír este capítulo de Radiolab (e intercambiar opiniones con Andrés al respecto en Twitter) me interesé por el trabajo de Guy Deutscher y ayer leí Through the language glass, su segundo libro de divulgación. El reportaje que le dedicó Radiolab condensa en veinte minutos los puntos centrales de la primera parte, donde Deutscher discute cómo la percepción (o tal vez mejor decir diferenciación) de los colores está relacionada (de una manera todavía por aclarar) con la aparición de términos para los distintos colores en los idiomas (como si el lenguaje facilitara su reconocimiento). El debate lingüístico asociado a este fenómeno es intenso. Clave en la historia es el término para el color azul, inexistente en tiempos de Homero y usualmente uno de los últimos en aparecer en cada idioma (¡el orden de aparición es más o menos similar siempre!).

Frecuencia de colores en inglés. (Al margen: El hecho de que los colores en la gráfica no correspondan con los términos dificulta su lectura, como en ese juego clásico del texto de colores.)

Por curiosidad revisé en los ngramas de Google cómo se distribuyen los colores por frecuencia en español y en inglés desde 1800 hasta ahora. De no haber leído la historia que cuenta Deutscher me habría sorprendido que las frecuencias fueran tan similares en ambos idiomas. Lo que no me esperaba es que haya ascensos serios de colores desde entonces. En particular, el color azul parece haber ganado importancia sobre el amarillo y el verde (¡y en español incluso sobre el todopoderoso rojo!) y la predominancia del blanco sobre el negro (que claramente juegan en una categoría distinta) ya no es tan contundente como hace cien años.

Frecuencia de colores en español. (El inicio accidentado es probablemente producto de las limitaciones de la muestra con la que cuenta Google.)

Preguntas: ¿Por qué hablamos más de cosas azules (relativo a los otros colores) que hace doscientos años? ¿Será el rojo superado por el azul también en inglés? ¿Qué pasa entre el negro y el blanco? ¿Por qué el negro sube de repente hacia el blanco en la década de los sesenta? (Conjetura: ¿Política?) ¿Por qué el amarillo está tan desprestigiado? Y una futurológica: ¿Cuál debería ser el orden de frecuencias en la asíntota? (¿O de qué depende? ¿Existirá una ley de Benford para los colores?)

Chiste

A raíz del relato de DeWitt, Jaime me hizo caer en cuenta de lo siguiente: en tanto que el Test de Turing es relativo a la inteligencia del ser humano promedio (o sus capacidades cognitivas, o lo que sea), si esta medida se reduce lo suficiente puede llegar un momento cuando el Test de Turing se torne trivial. ¿Qué nos garantiza que la inteligencia humana es más o menos estable en el tiempo o por lo menos no decreciente?

Alan Turing cuando era feliz.

Otra posibilidad, más aterradora: es posible que aunque la inteligencia humana no decrezca sustancialmente, la civilización avance en una dirección en la que los protocolos sociales se normaticen tanto como para que sea sencillo programarlos en máquinas.

Al principio pensé que era un chiste pero ya no estoy tan seguro de que sea un chiste. Si es un chiste es uno bien-bien oscuro. Seguro que Turing se pondría triste. Yo también me pongo triste a veces por cosas así.