Lock Out - Luc Besson

Luc Besson presenta (i.e., produce) una película escrita (en colaboración) por Luc Besson basada en una idea de Luc Besson. ¿Cuál es la idea de Luc Besson? La idea es que hay una prisión satelital experimental donde los prisioneros se encuentran en animación suspendida por el término de su sentencia (un poco al estilo Alien 3 pero dormidos). Todo va bien hasta que la hija del presidente de Estados Unidos decide visitarla en plan humanitario para asegurarse de que los prisioneros son tratados con dignidad pues se sospecha que lo que quiera que les inyectan produce demencia (y realmente la prisión es un laboratorio de pruebas financiado por una compañía interesada en viajes interestelares). La primera hija quiere entrevistarse con uno de los prisioneros y el elegido es un tipo que muy probablemente tenía problemas psicológicos serios desde su infancia, lo que ya asegura que la entrevista será un fracaso, pero se sale totalmente de control cuando al escolta de la primera hija se le ocurre la genial idea de ingresar a la entrevista con una pistola oculta entre los calzoncillos o algo así. Obvio: un forcejeo entre absurdo e innecesario deja al psicópata armado y libre. Cinco minutos más tarde el psicópata encuentra su camino hasta la sala de control de la prisión (apenas a doscientos metros escasos de la celda de visita, sin seguridad alguna en el camino) y libera a todo el mundo. Resumiendo: la hija del presidente de Estados Unidos ahora está atrapada en una prisión espacial amotinada con quinientos antisociales aparentemente dignos de animación suspendida y tratamientos experimentales que sólo Josef Mengele aprobaría. Un samurai honorable pero renegado asociado a la CIA (Guy Pearce tras un tratamiento con hormonas) será forzado a infiltrarse en la prisión y rescatar a la princesa antes de que una flota de naves de combate desintegren la prisión al mejor estilo Estrella de la Muerte. Y obviamente lo conseguirá gracias a su resistencia de combate infinita y su habilidad sobrenatural para esfumarse segundos antes de que los hampones abran cualquier puerta. Sólo Luc Besson puede permitirse producir una película con semejante trama tan trillada y añadir sin vergüenza alguna en los créditos de entrada que es basada en una idea suya.