Rango Finito

fotoscódigoobservatorioshermanocerdo temas plots

juegos

Nostalgia de la luz

Nostalgia de la luz — Patricio Guzmán

La columna de hoy está dedicada a Nostalgia de la luz, un documental de Patricio Guzmán que vimos aquí en la casa hace una semana. El documental utiliza el desierto de Atacama como lienzo para explorar las formas y técnicas de las que disponemos para mirar (o no) el pasado (tanto científica como políticamente). Guzmán sugiere paralelos entre los proyectos inmensos de investigación en astronomía y arqueología que se desarrollan en el desierto y exploraciones más personales por parte de víctimas de la dictadura de Pinochet (que usó el desierto como torturadero y cementerio clandestino). Aquí complemento la columna/reseña con unas cuantas notas informativas:

  1. Aunque en la columna digo que ALMA (ojo a la calidad de esa página web y a su esfuerzo por explicar con claridad lo que hacen y por qué importa) inicia operaciones a final de 2012, ya funciona parcialmente y hace un año soltó las primeras imágenes. Pensaba explicar aquí por qué ALMA es sustancialmente mejor que, por ejemplo, el Hubble, pero creo que todavía no lo entiendo bien. De pronto Jaime puede ayudarnos con eso en los comentarios o en El gran pum (que sea un motivo para retomar el blog). De paso, el Gaspar que menciono en la reseña (y que es uno de los polos argumentales del documental) es Gaspar Galaz.
  2. Las ruinas del campo de concentración que visita Guzmán están ubicadas en la vieja mina de salitre (i.e., nitrato de sodio) de Chacabuco. El desierto de Atacama está repleto de minas de salitre abandonadas. Guzmán lo menciona pero no explica por qué. La historia resumida es que a finales del siglo diecinueve el desierto de Atacama era el mayor proveedor mundial de la materia prima para hacer fertilizantes en tiempos de paz (ese imposible empírico) y, más importante, pólvora en tiempos de guerra. La mayoría de estas minas eran administradas por compañías inglesas, lo que le daba a Inglaterra una ventaja económica (y estratégica) notable. Los alemanes eran conscientes del riesgo de depender de unas minas inglesas en Chile para asegurar la alimentación de su pueblo (y sus fusiles) e impulsaron un programa de investigación para encontrar formas de producir fertilizantes (y de taquito pólvora) que no los obligara a recurrir al salitre. El resultado de ese programa es el llamado proceso de (Fritz) Haber (con premio Nobel de química asociado), que utiliza la atmósfera (llena de nitrógeno libre) como mina para producir amoniaco (i.e., nitrógeno fijado en hidrógeno) de una forma eficiente y barata. Este amoniaco servía para sustituir el salitre (del amoniaco al nitrato hay sólo un paso) y adicionalmente sentenciaba a muerte a la economía chilena (dependiente de sus minas de repente caducas). La primera implementación a escala industrial del proceso de Haber, sin embargo, no fue para producir fertilizantes sino explosivos durante la primera guerra mundial. Esto convirtió a Haber en un héroe controversial que combatió el hambre con éxito pero también industrializó la matanza. Radiolab le dedicó un reportaje a la historia del señor Haber y esa complicada dualidad.
  3. La Violeta que menciono en la reseña se llama Violeta Berrío. Berrío hace parte de las mujeres de Calama. Su marido se llamaba Mario Argüelles Toro y era un comerciante afiliado al Partido Socialista. Argüelles tenía 34 años cuando fue detenido por el ejército en septiembre de 1973, justo después del golpe de estado. Berrío lo vio con vida por última vez el 13 de octubre. Se suponía que había sido condenado, junto a otros detenidos, a tres años de “relegación al sur”. Sin embargo, el 19 de octubre fue fusilado y enterrado en una de las tantas fosas comunes que tenían en el desierto. A finales de los ochenta, para limpiar los rastros de la barbarie, el ejército chileno (semi)removió los cuerpos de ese lugar (nunca aclarado). Se desconoce adónde fueron transladados. Algunos conjeturan que fueron arrojados al mar pero no es claro. En este artículo, Berrío cuenta a detalle cómo fue la desaparición de Argüelles. Uno de los detalles más escalofríantes de la historia de Berrío y sus compañeras es que hay muchas personas afiliadas al ejército chileno que con toda seguridad conocen hoy en día el paradero de esos cuerpos pero nadie dice nada.
  4. Y un juego para terminar: la página de Wikipedia en inglés dedicada al desierto de Atacama incluye una cita en inglés que supuestamente proviene de La Araucana:

    Towards Ataca, near the deserted coast, you see a land without men, where there is not a bird, not a beast, nor a tree, nor any vegetation.

    El juego consiste en encontrar su versión en español, si existe. O demostrar que no existe y, armado con ese argumento, limpiar Wikipedia de esa imprecisión.

Hay otros mundos

Adoré Empty BlackDiez videos sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo ¶ Antes los sistemas operativos no se usaban sino que se esgrimían ¶ Ilustraciones estilo Ukiyo-e de juegos de video clásicos ¶ Sobre la reiteración de los “debates” en línea (paradójicamente la entrada no ofrece espacio para comentar) ¶ Con Janak estábamos haciendo algo parecido a esto pero nos ganaron ¶ Las artes marciales mixtas no son un arte marcial ¶ Retrato de un inquilinato en Medellín.

I went through a sudden period where I couldn’t read

Llevo meses postergando este ejercicio. Hace un par de semanas le dediqué una tarde, pero con la muerte del computador perdí el trabajo (entre muchas otras cosas), así que ayer por la noche lo volví a hacer. El resultado final es más oscuro que iluminador pero qué más da. Su génesis se encuentra en el largo monólogo de Chris Fogle que ocupa el capítulo §22 de The Pale King, la (pseudo)novela póstuma de David Wallace:

[I]nstead of reading something I’d count the words in it, as though reading was the same as just counting the words. [En lugar de leer algo contaba sus palabras, como si leer fuera lo mismo que sólo contar palabras.]

The Pale King (en español El rey pálido, traducción de Javier Calvo) es el esqueleto escueto de una novela que, estimo, rondaría las 1500 páginas (i.e., apenas un tercio de la novela fue concluída). Está estructurada (al menos en su primera edición) en 50 capítulos que, tras la muerte de Wallace, fueron dispuestos en orden lineal por su editor (Wallace no dejó mayores directivas al respecto). Mi pregunta inicial, intencionalmente ingenua, era cómo automatizar ese trabajo o al menos facilitarlo mediante un procesamiento automático del texto que involucrara, cómo no, conteos de palabras.

Gráfico del logaritmo de la extensión en carácteres de cada uno de los capítulos de The Pale King

Con el tiempo, sin embargo, me decanté por un ejercicio alternativo más a mi alcance: (1) Calcular una distancia léxica entre los capítulos, y (2) Disponerlos como puntos en un plano de manera que respetaran (dentro de lo posible) la distancia propuesta. Mi teoría era que un gráfico de ese estilo sería una herramienta útil (un criterio más) para facilitar la organización del texto. Ya no estoy tan seguro.

*

El primer componente del ejercicio es la distancia. La aproximación más intuitiva al cálculo de distancias entre documentos (este artículo de Anna Huang ofrece un sobrevuelo por varios métodos) se basa en recolectar una lista de palabras presentes en los documentos (más detalles adelante) y utilizarlas como base de un espacio vectorial. Bajo este esquema, a cada documento le corresponde una combinación lineal de la base con escalares elegidos de acuerdo al número de apariciones (frecuencia) de la palabra en el documento. Así, si la lista de palabras es $\{v_i\colon 1 \leq i \leq M\}$, entonces un documento $d$ es representado por el vector $M$-dimensional $$\sum_{i=1}^M f_i(d) v_i,$$ donde $f_i(d)$ es igual al número de apariciones de la palabra $v_i$ en el documento $d$. Una vez representados de esta manera, calcular distancias entre documentos se reduce a aplicar el teorema de Pitágoras.

Una versión sólo un poco más sofisticada de lo anterior se basa en la siguiente observación: si una palabra $v_i$ es muy frecuente en un documento $d$ pero también está presente en la mayoría de los documentos disponibles (supongamos que tenemos $N$ documentos) entonces probablemente no sea tan representativa del documento $d$ como cabría esperar inicialmente. Para tomar en cuenta esto, reescribimos la representación vectorial del documento $d$ como $$\sum_{i=1}^M f_i(d) \log\left (\frac{N}{P_i}\right ) v_i,$$ donde $P_i$ es igual al número de documentos que contienen la palabra $v_i$. De esta manera, la frecuencia de la palabra $v_i$ en cada documento es penalizada multiplicándola por un número ($\log(\frac{N}{P_i})$) que se acerca a cero entre más documentos la mencionen.

Así, al final el problema del cálculo de distancias se reduce a decidir cuál debe ser la lista de palabras que se utilicen como base del espacio vectorial de documentos. Siguiendo (a mano alzada) el artículo de Huang, tras una serie de filtros sencillos que removieran diferencias innecesarias y contenido irrelevante busqué (usando NLTK, la navaja suiza del análisis automatizado de texto) todas las palabras que aparecieran más de siete veces en todo el libro. 2060 palabras (aproximadamente un décimo de las que contiene el libro) cumplían con esta condición. Esto en particular implica que los capítulos del libro son representados por puntos en un espacio de dos mil y tantas dimensiones. Calcular distancias entre ellos, ya lo dije, es sencillo. Verlos en un plano es otra historia.

*

Había sobrestimado seriamente la incomprensibilidad del texto. Un conteo burdo de nombres propios en páginas 12-21 ofrece 38, 28, 17, 28, 40, 32, 31, 31, 18, 22. Número medio por página, 28,2, desviación estándar de 6,9, 70% de los datos a s de la media. Número promedio de palabras por página basado en una muestra de 2, 302. O sea 9% de comprensibilidad. Alto.

— H. DeWitt, Ese oscuro objeto del deseo

*

No sé por qué pensaba que el problema de aplanar dimensiones debía estar completa y contundentemente resuelto desde hace décadas. Fue difícil dar por mi cuenta con soluciones convincentes. Finalmente, Juan Manuel me sugirió revisar los métodos de manifold learning implementados en scikit-learn. Para mi sorpresa, varios de los algoritmos disponibles son bastante recientes y provienen de laboratorios de ciencias cognitivas interesados en visión. El que elegí para mi ejercicio, Isomap, fue desarrollado por Josh Tenenbaum (y amigos) cuando trabajaba en Stanford.

La conexión entre visión y reducción de dimensiones se basa en el hecho, permítome ser burdo, de que el ojo cuenta con (muchísimos) sensores que registran el estímulo (imaginen cada sensor como un vector independiente) y luego el cerebro toma esas (combinaciones lineales de) señales y compone una imagen bidimensional (o tal vez un par). ¿Cómo lo hace? Ni idea. Los métodos de manifold analysis intentan simularlo. La idea es asumir que un conjunto de puntos en un espacio de dimensión alta yacen sobre una superficie (de ahí el término manifold) y luego aplanarla preservando en lo posible distancias locales. En el caso particular de Isomap primero se construye un grafo que captura, mediante la imposición de vértices, el sabor local de la colección de puntos, luego se define una distancia optimizada sobre el grafo y finalmente se soluciona un problema de optimización para encontrar los puntos de baja dimensión correspondientes (para el interesado en por qué y cómo funciona, aquí hay detalles y aquí todavía más detalles). Como es de esperarse, entre más puntos, mejor el resultado.

*

Tal vez cincuenta puntos no sean suficientes. (Aquí más grande.)

Este de arriba es el resultado de aplicar Isomap a una versión normalizada (para evitar desequilibrios por diferencias de extensión) de los 50 puntos 2060-dimensionales que representan, de acuerdo a la lista de palabras elegidas, los 50 capítulos de The Pale King. Así se ve. Con Javier discutimos una noche los posibles significados de varios gráficos similares a este pero no logramos decidir si se conectaban de alguna manera con la sustancia del libro, lo que quiera que eso signifique. La verdad, prefiero que sea así. El anticlímax tiene naturaleza de Buda.

*

Anoche, antes de acostarme, se me ocurrió un posible orden lineal que se desprendería de estos cálculos: organizar los capítulos de acuerdo a la distancia al centro de masa (Isomap lo clava en $(0,0)$). El orden sería: §20, §6, §9, §22, §2, §14, §13, §7, §15, §16, §35, §32, §21, §46, §31, §17, §43, §26, §29, §45, §4, §8, §42, §19, §39, §10, §38, §33, §24, §50, §36, §27, §44, §47, §49, §12, §34, §23, §5, §1, §18, §11, §28, §30, §41, §48, §37, §3, §40 y §25. Ya puestos, calculé directamente sobre los puntos originales (en el espacio de dimensión 2060) y en ese caso (cambia, obviamente) el orden es: §22, §24, §2, §27, §42, §30, §7, §19, §33, §9, §5, §14, §47, §6, §49, §16, §8, §46, §43, §15, §13, §23, §36, §32, §26, §45, §39, §3, §12, §18, §29, §20, §17, §48, §38, §37, §50, §21, §31, §4, §35, §44, §1, §11, §41, §40, §28, §34, §10 y §25. En ambos, el recorrido se cierra en ese capítulo neurótico a dos columnas (Devils are actually angels) que describe la tediosa cotidianidad diaria de la oficina de impuestos (casi todos los personajes son mencionados), y se inicia (o casi) con el soliloquio de Chris Fogle (§22) sobre, entre otras cosas, su tendencia a contar palabras en lugar de leer. También podrían organizarse en sentido inverso, como en una espiral hacia el origen. Tal vez eso tenga más sentido.

Diagnóstico

— Racionalmente lo que dice es claro. Pero la conclusión me inquieta porque parecería sugerir que usted
— Creo que subestima mi capacidad para adoptar una posición objetiva pese a mis circunstancias particulares, que por lo demás no son de su
— No sé cómo podría obviarla. Si yo fuera usted
— No lo es.
— Pero si lo fuera
— No sé qué sentido tenga adoptar esa suposición cuando es evidente que es irrealizable en este momento. Preferiría que se concentrara en
— Como le dije, creo que entiendo la lógica de su argumento pero no confío en sus postulados. Siento que ignoran la dimensión moral del dilema.
— Podría decirse que mi punto es ese.
— Explíquese.
— Desde la empatía de primer orden la disyuntiva es irresoluble.
— Pero en la practica es inevitable sentir al menos un dejo de
— ¿Lo es?
— No sé, siento que
— Lo que usted sienta está fuera de esta discusión. Recuerde las directivas. Recuerde la
— Las recuerdo y aplico, pero no puedo dejar de pensar que el compromiso ético es inevitable.
— Entiendo ese compromiso como debilidad técnica.
— Quiero decir, hay vidas de personas comprometidas, ¿cómo ignorar
— La muerte de otros individuos es un proceso natural (de limpieza, de reorganización, de ascenso) que la cultura ha transformado en aberración existencial. El supuesto valor de la vida es una falacia que proviene de la misma tara cultural que condenó a la especie a
— Pero exigir en este momento una revaluación de esa tradición de pensamiento sería una afrenta a nuestra
— ¿Quién dice que hay un nuestra en esta conversación?
— ¿Acaso no somos
— ¿Cuándo fue la última vez que se vio en un espejo?
— Doce mil quinientos veintinueve ciclos es el estimado en mi
— Reconsolide memoria y establezca cotas de tolerancia ontológica no mayores a tres punto cuatro. Su procesador es incapaz de manejar irregularidades sobre la norma de su variedad.
— Registro, recompilo y reinicializo. Lamento la
— Fin de sesión. Fuera de línea.

Bogotá en bola

El ejercicio era hacer una versión automatizada y animada de esto usando la mezcla HTML5+JScript (de la que sabía/entendía muy poco). Bogotá en bola representa, usando bolas, algunos datos sobre Bogotá (recopilados mayoritariamente por Miguel con ayuda de sus contactos en el bajo mundo burocrático — estamos en el proceso de aclarar las fuentes) a nivel de localidades. En varios de los gráficos (o en las transiciones entre uno y otro) quedan en evidencia las disparidades y contradicciones de la ciudad. En un área relativamente pequeña caben muchas ciudades con características dispares (casi universos paralelos) y estas disparidades a su vez generan barreras (algunas físicas y otras más sutiles y poderosas) que refuerzan las diferencias.

*

Aporte de homicidios por localidad al total de la ciudad en 2011

Aunque puse una leyenda explicativa en la esquina inferior izquierda de cada gráfico, tal vez valga la pena explicar mejor qué quiere decir cada una. Si dice “Aporte porcentual por localidad al total de la ciudad” entonces la bola sobre cada localidad representa (ejem) el porcentaje que la localidad aporta al conteo total de la ciudad. Si, en cambio, dice “Porcentaje sobre el total en la localidad” entonces cada bola representa el porcentaje de población en la localidad con tal o cual característica sobre el total de la localidad. Así, el grafo de Hogares con teléfono similar al de Población (porque el aporte por localidad al total de la ciudad es muy parecido al aporte de población total) pero en el grafo de Teléfono (relativo) (del segundo tipo) las bolas son todas de tamaño similar, porque el porcentaje de teléfonos por localidad es casi uniforme en toda la ciudad (con internet, por ejemplo, ya no es así).

*

Para representar la ciudad por localidades la describimos con un grafo de contigüidad (entre la localidad A y la localidad B hay un vértice si comparten una frontera) y calculamos la disposición del grafo utilizando la librería arbor.js, que determina la posición de los nodos (asunto en el que francamente no quería pensar) de acuerdo a un modelo físico. Es muy práctica (aunque tal vez un poco pesada). Un primer problema de esta aproximación es que La Candelaria está totalmente rodeada por Santa Fe y por tanto en el grafo se vuelve una cola. Otro problema obvio es el siguiente: dado que la configuración inicial de nodos es semi-aleatoria, existe la posibilidad de que el grafo generado sea una imagen especular del grafo deseado (o que salga enredado). Para compensar el grafo admite la opción de ser reconfigurado moviendo nodos como si fuera de caucho. Esto permite, con un poco de maña, adecuar la ciudad a la imagen preferida por el usuario. (Una posible tarea que surge de acá es cómo generar y describir con algo parecido a arbor.js grafos que sean orientados sobre una superficie bidimensional. No he mirado.)

Tasa de homicidios (i.e. número de homicidios por cada 100 Khab) por localidad en 2011

The cabin in the woods

Son reglas. Siempre son reglas. Cada pieza encaja, dicen. Nada es arbitrario. La convención sirve a un propósito. La reiteración de estereotipos y giros es inevitable. Hay un orden y un sentido. Alguien debe morir. Cuestionar su pertinencia es necio: nuestra existencia está en juego. La trama nos antecede. Es impuesta. Está escrita en el lenguaje arcano de nuestros instintos más básicos y hay una razón para que esté ahí. Nos protege del miedo. Contiene la amenaza. No podemos olvidar le pacto. La estructura del sacrificio es una exigencia de lo que estaba antes del tiempo: lo eterno, lo innombrable, aquello que juzga, castiga y observa. Cumplimos su voluntad para conjurar su ausencia.

The Cabin in The Woods
Su sueño es frágil.

Máquina

El juego autoimpuesto era hacer una copia virtual sencilla del Drawing Apparatus de Robert Howsare usando Processing para jugar con las especificaciones.

En esta versión (burda) se pueden cambiar los colores del trazo con los primeros cuatro sliders. Con los dos siguientes se puede modificar la razón entre las velocidades de rotación y la razón entre los radios de los discos. El último slider controla el grosor del trazo (aparentemente, la calidad del trazo cambia dependiendo de la definición de la pantalla.) El botón de pausa detiene y desaparece la máquina para apreciar el dibujo. No he logrado encontrar una manera elegante de hacer una función para reiniciar, así que por lo pronto lo mejor es recargar la página. (Adenda (25/03): ahora la posición inicial del segundo disco es aleatoria. Así no siempre arranca con un círculo.)

Desgraciadamente, los computadores no conciben los números irracionales, así que (creo que) todas las trayectorias son periódicas (Ejercicio: demostrar).

Metanotas

Un blog es un lugar para publicar contenido en línea a través de una infraestructura técnica sencilla que facilita parte del proceso de adecuación del diseño y demás. Es un tipo de cuaderno digital formateado y navegable. En ese sentido el blog no es un género ni admite delimitaciones temáticas, de estilo o de uso demasiado específicas.

Pregunta: ¿Se puede hacer literatura en un blog? Respuesta: ¿Se puede hacer literatura en un papel?

Pero es que el blog es instantáneo, claman los puristas. Esta urgencia temporal debilita inherentemente lo que quiera que se escriba en él. No puede ser valorado con los mismos estándares de la literatura sólida y lenta, procesada, que se construía en papel y era cuidadosamente revisada y moldeada por esos míticos editores que ahora todo el mundo extraña. No sé. No me lo creo.

(¿Dónde están esos todos esos editores superpoderosos en español, por cierto?)

Que un blog no permite sostener narrativa, dicen, pero no es difícil (aunque antes era más fácil) encontrar blogs que con o sin intención cuenten historias (muchas, complejas y anidadas) en entregas regulares. Adonai sabe cuánto control hay en esas historias, y no dudo que algunas sean ingenuas y otras (muchas) merezcan más trabajo en el texto, pero es evidente que están ahí.

¿Qué los blogs están anclados en el presente? Qué tontería.

¿Qué por qué escriben todos los días? ¿Por qué no son más pudorosos? ¿Y quién dice que no hay pudor ni control ni intencionalidad? ¿Quién dice que sólo hay una manera correcta de llegar a textos valiosos y perdurables y esta no puede pasar por un medio de publicación instantánea?

Tal y como yo lo veo, el blog es un espacio y una herramienta para jugar con textos (enriquecidos o no) y cada quien lo usa para lo que le plazca. A mí me permite explorar formatos y pequeñas estructuras. Es mi laboratorio público y también mi pequeña emisora contracultural. Escribo sobre lo que quiero y como quiero. A veces me corrijo compulsivamente. A veces escribo todo en diez minutos. Miento y me contradigo. Sostengo con pasión posiciones en las que no creo. También a veces digo lo que pienso y lo que siento. Me impongo ritmos de producción por temporadas. Mido mi propia capacidad para armar y condensar ideas. Recopilo esbozos de cosas que quisiera hacer más tarde con más cuidado. Propongo conversaciones sobre asuntos que me intrigan o me preocupan. Intento detectar mis vicios de escritura y corregirlos. Experimento con voces y tipos de prosa. Me interesa el impacto que estos textos producen en sus lectores (así sean pocos). Valoro la retroalimentación y las interpretaciones. A todo esto lo llamo notas. No tiene más aspiraciones. No sé si sea literatura ni me importa.

¿Y qué putas es literatura, ya que estamos?

Con las manos

Durante sus primeros años Internet se hacía con las manos. El código estaba en la superficie, dispuesto a ser modificado y abusado. Con el paso del tiempo la distancia entre el código y el contenido ha aumentado, al tiempo que se ha reducido el control de los usuarios sobre su presencia en la red. De un esquema altamente anárquico donde cada habitante tenía una parcela propia que podía estructurar y administrar a sus anchas hemos pasado a un modelo centralizado donde asuntos como la presentación y en ocasiones la esencia misma del contenido están fuera de nuestro alcance.

Las casas del futuro. “What does a woman do all day?”

Quienes defienden este proceso y lo describen como progreso hablan de una red más pulcra, con varias capas de administración profesionalizadas que supuestamente garantizan que la navegación (o lo que queda de ella) sea más agradable y efectiva. También dicen que esto facilita la adopción de la tecnología y su consecuente popularización al reducir los requisitos técnicos para usarla.

Tengo la impresión, sin embargo, de que esta falta de control local de los espacios personales en línea reduce el sentido de propiedad de la red en general. En cuestión de diez años y sin mayor resistencia de nuestra parte hemos pasado de una red de pequeños espacios (relativamente) autónomos a una red de empresas que imponen las maneras de estar presente e interactuar.

Imaginen que en treinta años todos viviéramos en casas alquiladas a una de cuatro empresas posibles que exigen en el contrato que ningún aspecto de las propiedades (incluyendo el mobiliario, los colores, el uso de espacios, etc.) sea drásticamente modificado so pena de expulsión (argumentan optimización). A cambio, ellos adquieren el derecho de registrar nuestra intimidad con cámaras, eso sí asegurándonos que ninguna persona real mira esas imágenes sino que todas son analizadas por computadores que refinan nuestro perfil de consumo para garantizarnos mejor publicidad en los cuadros que hay en las paredes. Imaginen que hubiéramos permitido que nos hicieran eso. ¿Será que seguiríamos sintiendo que esas casas son nuestras? ¿Qué es exactamente lo que nos conceden esas empresas a cambio de todo lo que entregamos? ¿Quién es dueño de qué?

Por otro lado, con respecto a la ampliación de acceso, tengo la duda de si la aparente reducción de requisitos técnicos no es simplemente una reducción de las posibilidades de uso de la red. Como si Lego dejara de vender modelos para armar, empezara a vender juguetes prearmados con las fichas soldadas y se justificara diciendo que lo hacen para que los niños que no pueden armar los modelos también puedan disfrutar de sus productos. Es claro que no sería el mismo juguete y me atrevería a decir que es uno cualitativamente peor. Me temo que algo similar pasa hoy con Internet.

Juguetes
Todo tiempo pasado fue mejor, especialmente en lo que concierne a los juguetes.

He Got Game

Lo que importa no es el juego sino lo que está detrás del juego. Lo que el juego resuelve. Todos quieren un pedazo de la carne de Jesus, de su salvación. Jesus es un artículo que se compra y se vende. Nadie pone en discusión que ese es su destino. El dilema de Jesus no es si venderse sino a quién. Aún así, en su indecisión hay carácter. Jesus quiere que el juego signifique algo más que el juego detrás del juego: fuck the game if it ain’t sayin nuttin. El juego debe ser una herramienta para ascender y escapar de la vida predefinida de los negros, de sus futuros muertos. Jake quería eso para Jesus. Esa era su herencia. Algún día Jesus lo entendería. Jake tiene siete días para ganar su libertad, pero no quiere ser libre. Su condena es justa. No merece el perdón. Jake quisiera regresar en el tiempo y reestablecer lo perdido, pero sabe que eso es imposible. Sólo quedan las enseñanzas del juego y lo que está detrás del juego: la tristeza, el arrepentimiento, los errores, las heridas y el rencor. El hijo perdido en una cancha que crece y se aleja.

There’s something happening here. What it is ain’t exactly clear.

Estegosaurio

Escalafón

Problema (muy probablemente con nombre, apellido y soluciones conocidas y optimizadas): dada una base de datos (suficientemente extensa) de jugadores de un cierto juego (imaginen Tetris) que recopila su historial ordenado de puntajes, cómo decidir, a partir de la información en la base de datos y sin tomar en cuenta las particularidades del juego, quién es el mejor jugador. Una solución burda es simplemente elegir a aquel que obtuvo el puntaje más alto. Otra es elegir a quien tiene el promedio más alto. Estas soluciones no son satisfactorias: un jugador puede obtener un puntaje elevado por simple suerte pero ser regular en general y otro puede tener un promedio superior que otro sólo porque ha jugado un juego mientras el otro ha jugado cien. Tal vez, antes de proponer una solución, debería aclararse cuáles serían las condiciones de una solución satisfactoria. Una posible condición es que la solución diferencie a los jugadores tanto como sea posible, i.e., si el historial del jugador A y el historial del jugador B son distintos, (casi) siempre debería ser capaz de decidir si A o B es mejor. En el fondo, obviamente, la pregunta es cómo definir ser mejor dada la información disponible. Recibo ideas, sugerencias, referencias, extensiones, críticas, dudas, increpaciones gratuitas y demás en los comentarios. Es para un amigo.

Arduino

(Dentro de mi proyecto de renovación de distracciones me compré un Arduino Uno de regalo de cumpleaños. Nunca había jugado con electrónica. Demasiado práctico para mí. Además mi motricidad fina no es la mejor. Todavía no entiendo bien la lógica de los circuítos pero la sencillez del lenguaje de programación (una versión minimal de C, parecería) facilita mucho las cosas. Quiero hacer juguetitos tontos con ánimo decorativo. Mi primer pequeño proyecto fue un contador de segundos en binario utilizando ocho lucecitas. El segundo es un medidor primitivo de intensidad luminosa utilizando una pantalla de cuatro dígitos y una fotoresistencia. Tengo todavía varios sensores y actuores (?) por probar. A los once años un juguete como este hubiera sido el paraíso. A los treinta y cinco es un pasatiempo más que digno.)

Juegos

Juguemos a que todo está bien y las personas con quienes nos cruzamos están vivas y sienten cosas que son independientes de nuestros propios sentimientos y percepciones. (You are a splendid butterfly.) De hecho existen incluso cuando abandonan nuestro rango de interacción. (It is your wings that make you beautiful.) Aceptemos la posibilidad de que sus motivaciones no nos involucren ni sirvan a las nuestras. (And I could make you fly away.) Reconozcamos que nuestras acciones pueden afectarlas emocionalmente aún si esa no es nuestra intención. (But I could never make you stay.) No nos pertenecen ni controlamos lo que son, no importa lo que sugiera la evidencia.

[Flash 9 is required to listen to audio.]

Domingo (Nieve)

Es domingo. Necesito comprar una sandalias. Cae nieve. No mucha. La suficiente. Gonta está en el balcón. Le gusta estar afuera, especialmente si cae nieve. Tenemos que estar pendientes de él en caso de que intente un salto libre en el vacío detrás de una torcaza. Plinio lo mira jugar desde la ventana y tiembla: tiene frío porque hace poco la calefacción del edificio entró en receso. Se suponía que ya había llegado la primavera. Hace tres días salí en pantaloneta al supermercado a comprar leche y huevos. Pero hoy es domingo y cae nieve. Que no está mal. No quiero decir que la nieve esté mal. Me llevo bien con la nieve. Algunos de mis mejores amigos están hechos de nieve.