Rango Finito

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medellín

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raquel_y_el_fin_del_mundo

Raquel y el fin del mundo se enmarca en la tradición del cómic alternativo semirrealista contemporáneo que es obligatoriamente rústico en su factura y melancólico en tono. Trata sobre la disolución de un grupo de amigos desde la perspectiva de quien los ve partir y no sabe cómo dejarlos ir. También hay algunas muertes. Mariana Gil Ríos, su autora jovencísima, dibuja en un estilo muy sencillo (por ratos se pasa de burdo) a blanco y negro con tonos grises en algo que parece acuarela y que ocasionalmente explota en viñetas dinámicas donde sugiere movimiento o cambios mediante colores o multiplicidades. Aunque la historia en sí es bastante minimal, se siente la intención de montar sobre ella algo grande y sustancioso. Esta ambición cauta permite que la narración no se salga de control sin que esto la fuerce a reprimirse. Es una lectura agradable con muy pocos baches. Tal vez algunos diálogos desmerecen y valdría la pena haber ahondado en el drama de la protagonista para que no pareciera una pataleta infantil tardía, pero aún así creo que cuenta lo que quiere contar y lo logra con un estilo propio y sincero. Es una buena primera novela.

Canal Click

Colciencias, el SENA, la Universidad de Medellín y la Universidad de Antioquia se asociaron para montar Canal Click, un canal de televisión dedicado a la divulgación científica y tecnológica con énfasis en la producción colombiana. Se puede sintonizar en línea:

Neverland

Una crónica de Camilo Jiménez sobre sus viajes frustrados al país de la libertad:

Mamá murió el 18 de enero de 1980, en su casa, mientras dormía, como dicen que mueren los justos. Yo nunca intenté escribir algo al respecto, ni siquiera escribí antes algo tan íntimo como estas líneas. El pasaporte lo rompí, y conservé la foto por un tiempo. Antes de botarla la pasé por un escáner y la puse en mi Facebook, que es como decir que ya no es mía. No soy yo ese niño que no iría en noviembre de ese año con su padre a Estados Unidos. No soy yo ese niño que estaba a punto de quedarse huérfano.

Hay otros mundos

Adoré Empty BlackDiez videos sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo ¶ Antes los sistemas operativos no se usaban sino que se esgrimían ¶ Ilustraciones estilo Ukiyo-e de juegos de video clásicos ¶ Sobre la reiteración de los “debates” en línea (paradójicamente la entrada no ofrece espacio para comentar) ¶ Con Janak estábamos haciendo algo parecido a esto pero nos ganaron ¶ Las artes marciales mixtas no son un arte marcial ¶ Retrato de un inquilinato en Medellín.

Bruja

Desde hace años que mi mamá consulta a una bruja en el barrio cada mes. La bruja lee cosas y da buenos consejos. Dice que no puede prometer futuros pero tiene una ventana directa al alma de la gente, ese es su verdadero poder. “La gente no oye lo que le dice el alma”, me explica. “Para eso estoy yo. Yo sé oír”. Cobra poco. Vive de los regalos de la gente y una pequeña tienda. No es una mujer muy vieja pero tuvo una vida difícil. Luce acabada y sonríe poco. Aunque es de Pereira por mucho tiempo vivió en Medellín, era ama de casa, pero un día llegó del mercado y su marido y su hijo de cuatro años estaban muertos en la sala. Los habían matado a quemarropa. Habían escrito cosas en las paredes. Llamaban a su marido TRAIDOR y MENTIROSO. Luego vino la policía y le preguntó si su marido, quien trabajaba en una panificadora, estaba involucrado en negocios ilegales, con la mafia, con las milicias. La policía quería saber muchas cosas pero ella no tenía cabeza para responder. Ella miraba a su niño debajo de la sábana en la sala y pensaba ahora qué voy a hacer, ahora qué voy a hacer. Ese mismo día salió de esa casa y nunca regresó. Pensó que regresaría más tarde, pero allá abajo decidió que no. No le pidió ayuda a nadie. No llamó a nadie. Salió de la casa y se puso a caminar por el centro de Medellín, a mirar la gente, a preguntarse cuántos de esos malparidos sabrían lo que ella estaba sintiendo y por qué no se notaba. Por qué todos se veían tan felices, tan bien puestos, en esas vidas tranquilas que llevaban. La mujer que luego se volvió bruja no entendía por qué tenía que tragarse el dolor sola, tampoco entendía por qué su hijo no salía en las noticias con ese hueco en la frente que le desfiguró la cara para que vieran, para que sintieran lo que pasa allá arriba, en lo alto, donde se deciden las cosas importantes de esta ciudad.