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Mejor

Llegado un punto, cansado del miedo, el monstruo acepta su condición y participa de la vida desde ahí, en su margen, sin pretender ser alguien diferente, sin aspirar a ser alguien mejor. Lo hace con algo que se siente como orgullo.

Concordia

Como séptimo punto de la agenda quiero convocar a seres monstruosos de tentáculos viscosos que viven en el fondo del mar a esta reunión de copropietarios para que discutamos de una buena vez los problemas de convivencia y olores que tenemos en el sótano, cerca de la zona de desechos, desde que los señores del inframundo resolvieron montar ese vínculo ilegal entre este mundo y el suyo aprovechando que nuestro bello conjunto residencial fue construido sobre territorio sagrado y consagrado para ahorrar gastos y usufructuar la protección natural que ocasionalmente ofrece la presencia de paralelismos; sé bien que este es un asunto sensible y doloroso y muchos de nosotros estamos incómodos con las ocasionales manifestaciones de la divergencia y asimismo sé que la confianza entre las partes no pasa por su mejor momento desde que el ascensor del quinto bloque descendió a la familia Ballesteros por fuera de los confines de lo concebible hasta disolverlos en el nunca pero debemos, por el bien de nuestra querida comunidad, hacer un esfuerzo y repensar nuestra actitud al respecto y superar al menos por una indeterminancia breve el horror que inspiran no importa cuán evidente sea que aunque torpes e incapaces de verdadera empatía son (salvo contadas excepciones bien conocidas ya por todos) casi completamente inofensivos cuando no incluso bondadosos y comprensivos de los conflictos existenciales y fisiológicos que exponemos por instinto ante su presencia majestuosa que cuestiona nuestro lugar en el cosmos y los límites de nuestra comprensión del universo que a bien nos concedieron. Dicho lo anterior, invito a los anfitriones voluntarios a que conformemos el meta-octágono hermético en el centro del salón comunal, justo alrededor de la doctora Castaño, que ya duerme, y permitamos que la geometría haga lo que corresponde.

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No hay nadie afuera desde hace varios días. Todos estamos adentro. Esperamos. La enfermedad es cada vez más intensa. Parece un hambre. Cambia los colores y la luz, las distancias, la naturaleza de lo real. No hay nada ni nadie afuera. Dos canecas de basura abiertas y vacías, el árbol, el cielo azul saturado, las luces de neón. En la casa del frente veo luces y sombras. A veces siento que nos miran. Tienen miedo como nosotros. No los culpo. Nos han visto salir. Yo también tendría miedo de los monstruos.

Cómo sobrevivir: Quinta tesis

No se puede. Todo el mundo se muere. No hay forma de evitarlo. La muerte llega a diario y lo toma todo. No hay oficina de reclamos. No hay oportunidades. El futuro es apenas suficiente para asimilar la resignación. Cerros en llamas. La ciudad destruída. Los monstruos se arrastran por las avenidas desiertas imponiendo su hambre. Bestias inmensas hechas de agua oscura y hedionda que nadan sobre el aire, atrapadas en la intersección entre su realidad y la nuestra. Apenas conscientes. Ajenas al sufrimiento. Hechas de ansia. Parecían la solución, como la guerra.

*

La vida es indefensión. Es frágil. No hay garantías. Doscientos mil muertos al primer impacto de La Luz. Millones de supuestos sobrevivientes condenados a décadas de sufrimiento, enfermedad y miedo, ocultos en las cuevas. Sus humores digestivos los preceden. Nubes gaseosas compuestas de gugoles de bacterias ácidas. Una vez reducidos a esa pasta gris, sus protuberancias gelatinosas nos lamen con desgano.

Susto en la playa

(Mar de Coveñas, Redacción Nacional.) Una ceremonia de protección mística de rutina del reputado pistoloco cordobés Anunciación Valencia, de treinta y un años de edad, terminó en tragedia luego de que el chamán zenú a cargo conjurara por accidente a siete entidades extraplanares de motivos y afiliación cosmogónica por determinar.

El diverso catálogo de actividades del exclusivo balneario Mediterrané De Lux Segunda Etapa, donde Valencia pasaba un fin de semana de negocios y placer con su Famiglia, no incluía entre sus atracciones programadas para ayer el ataque sorpresivo de bestias antediluvianas iridiscentes de trece metros de altura dotadas de incontables apéndices prensiles dentados con visible preferencia por la carne humana ligeramente rostizada.

Una de las criaturas estaba preñada.

Por desgracia, los videos y fotografías del asalto disponibles en línea sólo capturan una fracción menor del horror reinante ayer en las bellísimas instalaciones de este complejo hotelero y casino de última generación, punta de lanza del emporio turístico del magnate y filantropófago payanés Raúl Acevedo.

Don Raúl, en la clandestinidad desde hace un lustro debido a sus incomprendidas tendencias gastronómicas, lamentó el ataque y elevó una plegaria sentida a La Deidad Árbol para que acoja en sus ramas ubicuas la esencia nutritiva de los caídos.

Asimismo, expresó su confianza en que el portal siga abierto y el incidente atraiga una ola nutrida de turismo paranormal. “Mugre que no mata engorda”, puntualizó.

De acuerdo a las autoridades, se estima que trescientas cincuenta y tres personas, mayoritariamente turistas del interior del país, fueron devoradas durante el episodio. Quinientas setenta y dos más resultaron heridas. Un porcentaje significativo presenta quemaduras de tercero y cuarto grado. Las pérdidas, cercanas a los seis mil millones de dólares, han sido categorizadas por parte del equipo financiero a cargo del emporio Acevedo como despreciables en comparación con el impacto publicitario.

Tras veintitrés minutos exactos de carnicería inmisericorde, las entidades regresaron satisfechas y sin rencor alguno a su plano existencial natural.

Boy Magazine Monster Bem 1

Al cierre de esta edición se desconoce aún la suerte de Valencia y su cuadrilla. La nación, conmovida hasta las lágrimas con la noticia, se dejó sentir de inmediato a través de las redes sociales y, mediante la etiqueta #ValenciaForEver, convoca en la capital a una marcha conmemorativa de la vida y obra de este hijo predilecto del municipio de Purísima, doctor honoris causa de la Universidad Nacional, y reconocido a nivel mundial por su habilidad con el changón y la sensibilidad estética particular de las happening-masacres que ejecutó en diversos rincones del país durante las últimas dos décadas.

La senadora doctora Astrid Trujillo, vocera y líder espiritual de la Brigada Popular por la Reconciliación Humanitaria, aseguró que la obra de Valencia “será recordada por su valentía conceptual y su compromiso con la pacificación nacional mediante el uso legítimo de la violencia selectiva de acuerdo a la convención de Ginebra”.

La Cofradía de Canalizadores Energéticos Indígenas Independientes, por su parte, indicó en un comunicado que el incidente se debió al uso no autorizado de un protocolo experimental de protección (preventivamente incautado por agentes del Ministerio de Defensa) que pretendía renovar el blindaje de Valencia por cinco años más. El método tradicional certificado, basado en un sahumerio de semillas secas de almendra e hinojo maceradas en sangre fresca de hicotea, garantiza apenas un año de aseguranza.

En horas de la tarde, tras un breve acto religioso presidido por el párroco de la localidad, las piscinas y amplias playas privadas del complejo fueron bendecidas, desinfectadas y abiertas de nuevo al público, para delicia de los veraneantes.

Obstáculos

La reacción inicial al compuesto biológico es apenas visible y puede ser confundida con irritación alérgica. El desarrollo de cuerpos neurológicos secundarios (mayoritariamente localizados en la parte inferior de la espalda y en los muslos; diámetro máximo registrado de cuatro centímetros) se inicia alrededor de las cinco semanas de exposición pero sólo un once por ciento de los casos estables (ver apéndice D.2 para otras manifestaciones) reportan actividad cognitiva superior al cabo de un año de crecimiento. Cada apéndice es independiente y recurre al sistema perceptual-mnemónico principal para surtir su base vivencial. Progresivamente generan un enramado nervioso propio de acuerdo a sus necesidades particulares de diseño. El individuo afectado no evidencia limitaciones de procesamiento como producto de las nuevas exigencias cibernéticas. Por otro lado, el aumento notable de efectividad psicomotora (de acuerdo a pruebas estandarizadas de admisión a la Unidad Delta) demuestra la validez de nuestra hipótesis inicial basada en estudios preliminares con roedores y primates (apéndice A). Reportes recientes del equipo satélite (apéndice B.3) aseguran que durante períodos de inconsciencia prolongados (vía trauma craneoencefálico y/o intervención neuroquímica) un cuerpo neurológico secundario apropiadamente estimulado está capacitado para tomar control parcial del anfitrión y realizar tareas de eliminación sencillas. Se espera que esta peculiaridad incremente de manera sustancial la disponibilidad operativa del agente en misiones de riesgo alto. En fases posteriores del proyecto, conjeturamos, será posible prescindir de su configuración cerebral sobresocializada y así evadir su tendencia incómoda a la evaluación ética no solicitada.

Tratamiento

Son jóvenes. Doce semanas de entrenamiento y directo al monte. Les dicen que están preparados. Los engañan. La zona está infestada. No reconocen las señales de riesgo que anuncian el ataque. El ruido blanco que corta el chirrido de los grillos y reconfigura el silencio. Los he visto actuar, es mi trabajo: los dientes flotantes despedazan a su víctima en segundos. Su diseño es óptimo. El elegido se deshace en un murmullo de sangre y vísceras que parece levitar momentáneamente mientras es digerido por el enjambre. Quienes sobreviven hablan del abrazo de calor acogedor que súbitamente desgarra la carne y del ronroneo de la nube lechosa que los envuelve y reduce a esos muñones purulentos de pensamiento puro que ahora flotan frente a mí protegidos por burbujas psicogénicas. Somos el futuro, nos advierten con insistencia.

The cabin in the woods

Son reglas. Siempre son reglas. Cada pieza encaja, dicen. Nada es arbitrario. La convención sirve a un propósito. La reiteración de estereotipos y giros es inevitable. Hay un orden y un sentido. Alguien debe morir. Cuestionar su pertinencia es necio: nuestra existencia está en juego. La trama nos antecede. Es impuesta. Está escrita en el lenguaje arcano de nuestros instintos más básicos y hay una razón para que esté ahí. Nos protege del miedo. Contiene la amenaza. No podemos olvidar le pacto. La estructura del sacrificio es una exigencia de lo que estaba antes del tiempo: lo eterno, lo innombrable, aquello que juzga, castiga y observa. Cumplimos su voluntad para conjurar su ausencia.

The Cabin in The Woods
Su sueño es frágil.