La mala es que las bases del concurso decían que era para “todos los escritores colombianos o extranjeros residentes en Colombia” y yo entendí que por ser colombiano así no viviera en Colombia podía participar. En realidad el concurso era sólo para personas que viven en Colombia, sean de donde sean.

La buena es que aunque debido a mi incomprensión de lectura fui descalificado (aquí las ganadoras) hoy me escribieron de la editorial para proponerme publicar mi novela melancólica-paranormal sobre niños con poderes, enfermedades y aspiraciones extraterrestres a mediados del próximo año. Ojalá que sí se pueda.