La columna de hoy debió llamarse “El puente está quebrado” pero ese título sólo se me ocurrió hoy por la mañana. Está basada en dos estadísticas que el rector de la Universidad Nacional, Ignacio Mantilla, soltó en Twitter sobre la poca presencia de egresados de colegios públicos en la universidad (1 y 2 (acabo de darme cuenta de que en la columna escribí 2337 y no 2373, pero bueno). Aquí hay un cuadro de postulaciones y admisiones a la Universidad Nacional desde 2010 que me sirvió para calcular los porcentajes que puse en la columna. Generalmente tras esos números vienen los lamentos sobre la baja calidad de la educación pública básica y media (aquí un análisis muy completo de las dificultades a ese nivel, así como algunas propuestas para mejorar la situación) pero creo que el esquema de admisiones y programas académicos de la Universidad Nacional contribuye muy poco a impulsar a los estudiantes de colegios públicos a presentarse y de seguro hay formas en las que la Nacional podría aumentar el número de aspirantes que provienen de colegios públicos sin que eso implique reducir sus exigencias de admisión. Ayer por ejemplo pensaba que debería haber una forma en la que una persona del común pudiera tomar oficialmente y por bajo costo cursos de la Nacional de vez en cuando sin estar inscrito en ningún programa (si cumple prerrequisitos y hay cupos disponibles en tales cursos (en muchos hay)). Podría montarse un esquema de admisión alternativo basado en el número de créditos acumulados mediante este sistema (con requisitos de promedio y cosas así). En fin, son ideas. La universidad no se puede quedar de brazos cruzados esperando a que la calidad de los colegios públicos y las circunstancias personales de los estudiantes mejoren. Es jodido justificar la existencia de una universidad pública fuertemente subsidiada a la que los estudiantes de colegios públicos no son admitidos casi que por norma. El sistema educativo público colombiano necesita rutas sólidas entre sus diferentes niveles y la Universidad Nacional (por su tamaño y nivel académico) debería ser uno de sus nodos de intercambio más centrales y activos. Hace poco Andrés citó a su papá diciendo que “la Universidad Nacional es estatal pero no es pública”. Me pregunto si se refería al menos parcialmente a este tipo de vainas.