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Espurios

Pasó que la leche de la caja que abrimos esta mañana sabía más a vaca de lo tolerable, y como resultado la niña no pudo tomarse ni un sorbo entero de su leche con vainilla. La marca de leche que compramos se precia de sus procesos simplificados que reducen la distancia digamos química entre el consumidor y la teta del animal. Así explican su costo, ligeramente superior al de sus pares de mostrador. Recuerdo que la primera vez que la probamos, en una cata de supermercado, hablamos elogiosamente de la diferencia no solo en textura sino en olor y sabor: es decir, consideramos ese sabor, que asociamos con la vida de granja, como un valor. Pero hoy por la razón que sea este sabor dominaba por completo y fuimos incapaces de tomarla. Era demasiado leche. Tanto así que tuvimos que botar el resto por el desagüe. La situación me recordó la escena de Matrix donde discuten el verdadero sabor del pollo. Quién sabe cuántas cosas que creemos que son ya no son. En fin, pequeños dramas del consumidor de nostalgias falsas.

Retículo

Retículo Endoplasmático. En realidad no está relacionado con la entrada pero a que es lindo.

Como la idea es que la propuesta que describo brevemente en Divulgación no se quede en palabras, a continuación un pequeño aporte divulgativo de mi autoría que escribí hace veinte minutos: en materia de galletas, prefiero las bombas de mantequilla que aquí llaman eufemísticamente shortbread. Sobre ellas no hay nada. Entre dos tipos de galleta no siempre es posible decidir cuál es la mejor de las dos. Dentro del mercado colombiano, las galletas Ducales y las galletas Ricas son incomparables mutuamente, pero sin duda existe un máximo elemento que es menor que ambas. Por ejemplo, las Saltín. Y debajo de las Saltín están siempre las Saltín Integral. Asimismo, dados dos tipos de galleta, siempre existe otro tipo de galleta que juega el papel de mínima cota superior. No estoy seguro de cuál será en el caso de las Ducales y las Ricas. La verdad es que no soy un consumidor de galletas suficientemente disciplinado. Tal vez debí elegir otra categoría para ilustrar lo que quiero ilustrar. Pero ya es demasiado tarde. No es tan importante. El punto es que aunque no todo par de elementos sean comparables, debajo de todo par existe uno que es mayor que cualquiera que sea menor que los dos y encima existe uno que es menor que cualquiera que sea mayor que los dos. Eso es lo que se conoce como retículo. Una observación: a medida que descendemos el retículo de las galletas, el sabor de las mismas tiende a ser indistinguible del sabor del empaque que las contiene (sea plástico, lata o cartón). Otra observación: en la observación anterior se puede sustituir sabor por textura sin afectar la validez de la misma. Se sigue de lo anterior que cuando quiera que los científicos se interesen por materiales que tengan capacidad natural para la mímesis, la preparación industrial de galletas de mala calidad debería ser un punto obligado de partida.