Rango Finito

fotoscódigoobservatorioshermanocerdo temas plots

santos

16

diferencia.resultados

Para cada municipio tomo el total de votos depositados y para cada uno de los dos candidatos calculo la proporción de votos que le corresponden (un número entre cero y uno). Lo hago en primera y segunda vuelta por separado y después resto el valor de primera vuelta del de segunda vuelta. El resultado es un número que, para cada candidato, me dice cómo mejoró (o empeoró, si es menor que cero) su resultado en el municipio. En el gráfico están las distribuciones de estos valores para los dos candidatos de la segunda vuelta. Los puntos sugieren potencial electoral de los municipios. La caja difuminada es la representación tradicional de distribuciones de valores numéricos. Los colores son las regiones que usa el Banco de la República.

15

Esta gráfica se podría llamar “Por qué Santos ganó”:

diferencias.participación.segunda

Y aquí está la tabla con el conteo de votos a nivel municipal hasta donde va a las 11:30pm de hoy.

A ver en qué termina ese tal proceso de paz.

28

En el anterior gráfico me dio la impresión de que la diferencia de abstenciones confundía más de lo que ayudaba así que aquí va uno en el que uso en su lugar la abstención para las presidenciales (en porcentaje sobre el potencial electoral a nivel municipal). Describen fenómenos ligeramente distintos pero relacionados. El efecto es similar:

Diferencia en resultados y abstención

Clic para agrandar. Agregué colores y tamaños a los municipios de acuerdo a su potencial electoral.

28

Otra gráfica sobre cómo la abstención afectó a Santos pero no a Zuluaga:

diferencias

La diferencia de abstenciones es la substracción de las abstenciones sobre el potencial electoral (a nivel municipal) para legislativas y presidenciales. La diferencia de resultados es la substracción de los resultados sobre el total de votos depositados (a nivel municipal) para legislativas y presidenciales. En las legislativas, usé los votos de La U y Cambio Radical sumados como votos de Santos y apenas los de Centro Democrático como votos de Zuluaga.

Es decir, en los lugares donde votó menos gente en comparación con las legislativas a Santos le mejoró la proporción de votos, pero en los lugares donde votó más o menos la misma o más gente Santos salió perjudicado. En cambio con Zuluaga parecería que la diferencia de abstención está desconectada de la diferencia de resultados entre las legislativas y las presidenciales. Una pregunta es qué pasa si en esos lugares donde a Santos le fue bien (por escasez de votantes) se reduce la abstención: hacia qué lado apuntarán esos votos.

Otra cosa notable es la cantidad de municipios donde Santos redujo su votación comparados con uno solo (Providencia) donde Zuluaga sacó menos votos (en porcentaje sobre el total de votos depositados) de los que acumuló Centro Democrático en las legislativas.

26

Miremos más de cerca la abstención. En particular, miremos la diferencia entre la abstención de las legislativas y la de las presidenciales. Esa puede ser una buena medida del margen de maniobra que tienen ambos candidatos.

Primero una gráfica de las distribuciones de la diferencia de abstenciones a nivel departamental (entre más alta la diferencia, más gente se abstuvo de votar en las presidenciales).

diff.abs

La clave aquí, creo, es notar la distancia entre el cero y las barras correspondientes a los departamentos de la costa. Todo ese espacio se puede reducir con suficiente motivación para cualquiera de los dos lados. La estructura política que organiza esos votos debe estar gustosa esperando propuestas.

¿Y cómo le fue a Santos y Zuluaga en los municipios dependiendo de la diferencia de abstención?

porc.votos.diff.abs

Lo que esta gráfica sugiere es que Santos tendió en esta ronda a ser más fuerte en los municipios con alta diferencia de abstención. Una primera apuesta sería a que en una segunda vuelta esta fortaleza se consolidará, pero perfectamente puede pasar que los votos dormidos de esos municipios sean capturados por Zuluaga. No están para nada casados con Santos. Y como dice Juan Manuel (Caicedo), la gente tiende a apoyar al que va ganando.

26

Dividiendo los municipios de acuerdo a la diferencia entre los votos de Santos y los de Zuluaga (igual que acá), esto fue lo que pasó ayer:

votos.municipios

Añadí los votos en blanco y también el número de abstemios (?) porque todo eso hará parte del juego electoral. El 40.17% de los potenciales votos están en municipios donde Santos tiene ventaja. El resto (59.82%) están en municipios donde Zuluaga tiene ventaja. El proselitismo a nivel muy local será decisivo en lo que viene. Por eso podría ser clave considerar esta clasificación de los municipios como punto de partida para el diseño de una estrategia de campaña hacia la segunda vuelta.

Por comparar, repito el gráfico correspondiente a las elecciones al senado:

cd.v.lu.votos

Toda la ventaja que parecía que Santos y Vargas Lleras tenían como equipo se refundió.

25

Resultó bien fácil adaptar los programitas que escribí cuando recolecté los datos de las elecciones legislativas para hoy sacar los datos de la registraduría para la elección presidencial. Aquí está una tabla con los votos a nivel municipal de acuerdo a lo que tenía la registraduría hoy domingo 25 de mayo a las 11:55 de la noche.

Hace doce años estaba en Chicago. El 26 de mayo fui a votar con unos amigos. Allá me agarró el nacimiento de Uribe, alguien del que sabía muy poco pero no me inspiraba confianza. Nunca me hubiera imaginado que una década y pucho más tarde estaría todavía dando lora y moviendo votos ese señor con tanta fuerza.

21

Hoy vi a Pascual Gaviria recopilando los resultados de las elecciones al Senado en ciudades colombianas para comparar cómo le había ido al partido de Uribe (Centro Democrático) en relación al partido de Santos (Partido de la U).

Dado un municipio, una forma de comparar las fuerzas relativas entre los dos partidos es calcular un índice del estilo $$ \frac{CD – LU}{CD + LU} $$ donde CD son los votos en el municipio para Centro Democrático y LU los votos para el Partido de la U. El rango de este índice va de -1 a 1. Cuando es -1 quiere decir que La U recibió votos y Centro Democrático no recibió ni uno. Cuando es 1 quiere decir que Centro Democrático recibió votos y La U no recibió ninguno. Cuando el índice es cero quiere decir que sacaron el mismo número de votos. Puntos intermedios representan diferentes proporciones a favor de uno u otro (negativos para La U y positivos para Centro Democrático).

Ad portas de la elección presidencial no viene mal revisar estos índices pues aunque la estructura de la elección es distinta las contiendas a nivel local son similares. Por ejemplo: un municipio donde los votos de Santos son más que el doble de los de Uribe (i.e., indice ≤-0.33) es uno donde es muy complicado que Uribe (o sea su títere, Zuluaga) se imponga. Al contrario, lo mas probable (al menos ingenuamente) es que Santos se fortalezca (por ejemplo sumando los votos que recibió Cambio Radical, el partido de su fórmula vicepresidencial (o los conservadores que se han declarado santistas)). Mejor dicho, este tipo de análisis podría servir para saber cuáles son los votos que realmente están en juego y cuales están más asegurados.

En este primer gráfico represento el número de municipios dado el índice. La barra dice: en este rango de índices hay tanto por ciento de municipios y en estos municipios ganaron tales partidos en esta proporción.

lu.vs.cd

Un problema obvio de este gráfico es que los municipios tienen diferente fuerza electoral dependiendo de su tamaño y al final lo que importa es cuántos votos se suman (no cuántos municipios se ganan). Así, tal vez el gráfico correcto debería representar en las barras el número de votos (en municipios con tal índice) y cómo esos votos se distribuían entre los distintos partidos. Ese es el que viene a continuación:

cd.v.lu.votos

Hay 5.601.216 votos a la derecha del cero y 5.324.366 a la izquierda. El aporte partido conservador parece decisivo. Santos debería estar preocupado.

La gran duda es cómo se moverán esos colores entre las barras el próximo domingo.

Farsa

La pelea entre Santos y Uribe es una encarnación más de la clásica pelea lúdica entre “liberales” y “conservadores” que sirve para que la élite tradicional renueve respaldo popular (dividido y hasta mortal pero en últimas mayoritario) y se perpetúe en el poder. Tomar partido en esa pelea implica caer en el engaño de creer que su discusión trata sobre el futuro del país (que existe una posible conclusión que nos beneficia) y no sobre el futuro político y financiero de unos señores y sus amigos. No se trata de ser neutral, sino de entender que ambos lados hacen parte del mismo bando opresor.

Partículas de Majorana

Este sería el momento perfecto para que surgiera en la política colombiana una figura tipo Uribe en el año 2001, que liderara/conjurara a una masa de inconformes con el proceso de paz de Santos hacia una victoria en las próximas elecciones. La presencia de Uribe en el panorama, sin embargo, hace casi imposible que esto pase. Uribe fagocita a todo aquel que comparta su discurso y lo convierte, a ojos de la opinión pública, en marioneta pusilánime. Como me decía Sergio ayer, Uribe es el anti-Uribe. Aunque Santos luzca inconforme, Uribe en modo überopositor rabioso le conviene.

Sábado

Hace cerca de un año yo llegué a pensar que hoy presenciaríamos un vergonzoso espectáculo de reafirmación de una dictadura solapada. En lugar de eso tendremos una ceremonia de retoma del poder por parte de sus dueños tradicionales. Uribe, en últimas, fue un exabrupto en el orden natural de las cosas, en la disposición de la jerarquía. Ahora podemos volver a la tranquilidad de saber que los patrones tienen la alcurnia suficiente para representarnos y engañarnos con clase y dignidad.