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tecnología

Teoría de conspiración

La moda de llevar gafas cada vez más grandes es secretamente promovida por Google, que necesita marcos amplios para injertar los circuitos que requiere su nueva versión subrepticia de Google Glass.

Geografía de un bombardeo

Un artículo de lectura obligada escrito por Tim Maly diseccionando un ataque con “drones” en Paquistán:

Many commentators have compared the command stations to videogame platforms and have worried that this disconnects the pilots from combat and dehumanizes their targets. Many drone operators say it’s the opposite. Because they often surveil a target for days or weeks during operations, they develop a strange intimate relationship with those they kill. They watch targets eat with their families, sleep with their partners, and go about their daily lives. Then they watch them die.

Evaluación de pares

Coursera está utilizando métodos de evaluación de pares (?) para que los estudiantes reciban retroalimentación de su trabajo (y de paso una calificación). Retroalimentación, subrayo, de pares, es decir de otros estudiantes en las mismas condiciones. En el curso de Análisis de Datos la evaluación de los proyectos fue un completo desastre debido a esta metodología experimental. No creo que haya muchos cursos introductorios en los cuales un sistema de evaluación de pares tenga sentido. Tal vez, y solo tal vez, en talleres de escritura. (En cursos básicos de matemática sería impensable: el principal problema de la mayoría de los estudiantes de cursos de matemática, en mi experiencia, es que no saben diferenciar una solución correcta de uno incorrecta (por eso se equivocan y no lo notan).) La variedad de preparación de los estudiantes de los cursos masivos en línea sólo empeora el resultado. La evaluación de pares tiene sentido a nivel de especialistas experimentados, no de principiantes. En el foro del curso hay varios defensores de este tipo de evaluación. Dicen que evaluar los trabajos ajenos permite explorar otras perspectivas para afrontar los mismos problemas (y así aprenden más). No dudo que haya quien le saque provecho al ejercicio pero estoy seguro de que, si ese es el propósito, se podría hacer de otra forma, sin que constituya la única respuesta que reciba el estudiante en relación a su trabajo.

Dilemas de la ciberenseñanza

La columna de hoy va sobre los cursos abiertos masivos en línea. Es una idea viejísima que ha sido revitalizada por los adelantos recientes en infraestructura de comunicaciones. Por curiosidad he asistido a un par de cursos en ese formato. Ahora mismo tomo el curso de análisis de datos en Coursera y recién me registré para el curso de aprendizaje creativo que ofrece el MediaLab de MIT. Los que he tomado me gustan porque sirven de guía para avanzar en el estudio de un tema (usualmente técnico), pero al tiempo no me gustan porque los encuentro monstruosamente superficiales y simplistas en sus explicaciones para justificar los métodos que explican (la matemática complacientemente vaga me incomoda). La audiencia amplia obliga a sostener la clase en un nivel más bien bajo para mi gusto. Esto es algo que he sentido cuando dicto cursos con más de cincuenta estudiantes. Es muy difícil apuntar al nivel correcto cuando la interacción personal con los estudiantes es tan limitada. En cursos de más de cien personas los estudiantes están por su cuenta. La diferencia entre estos con un curso en línea, por ende, es insignificante. Y creo que con práctica la metodología se puede mejorar. Me encantaría hacer el experimento de dictar uno.

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Carnaval de enlaces relacionados: Aquí hay una discusión entre los extremos que describo en la columna • Una discusión sobre el tema en Bloggingheads entre Tamar Szabo Gendler and Clay Shirky (y un comentario) • Este artículo de Alan Ryan contrastando a detalle ambas perspectivas me gusta mucho • El primer curso abierto masivo en línea fue un libroEste es un artículo sobre la historia de la educación a distancia en Colombia • Una de las formas como Coursera pretende oficializar y capitalizar sus cursos • La posición de un entusiasta utópico más o menos genérico • Este es un artículo razonablemente escéptico al respecto de estos cursos y su lugar en el sistema universitario • Pese a las críticas, Wisconsin está pensando en abrir la posibilidad de otorgar créditos por cursos gratuitos en línea • Aquí la Universitat Oberta de Catalunya ofrece su posición institucional al respecto • Reflexiones sobre los “MOOCs” de Stanford (Vía @angelamars).

Científicos postergados

La columna de hoy trata sobre la incertidumbre laboral que define la vida del científico joven hoy en día. Luis Noriega y Clara Osorio me ayudaron a afinarla y reducir mi tendencia al alarmismo apocalíptico. Su título, una propuesta de Luis, es una referencia al cuento del brujo postergado de Borges. Muy apropiado. El sistema basado en contratos temporales flotantes fuerza a muchas personas talentosas a dejar la disciplina y es un desperdicio de recursos y entrenamiento en general. Esto contradice el discurso sobre la prioridad de la ciencia, la educación y la tecnología en el contexto económico actual. ¿Si es tan prioritario por qué tanto desperdicio? En las jerarquías científicas más altas hay mucha gente con buena voluntad pero también hay mucho cinismo y mezquindad alrededor. Es fácil dejarse tentar por la mano de obra barata que con tanto entusiasmo ofrecen los aprendices y los “postaprendices”. La vocación científica tiene una buena carga de pasión. Hay muchísimas promesas implícitas falsas y poquísima claridad con los muchachos que apenas inician sus carreras. Alguien en twitter me dice que mi columna es un plagio/traducción de este artículo de The Economist. Hay montones de artículos sobre eso en todas partes (recibo enlaces a otros en los comentarios). Supongo que es una estudiante que no ha llegado al momento de su vida profesional donde uno descubre esos problemas sin necesidad de leer revistas. En mi caso personal, la decisión de abandonar las aspiraciones académicas fue motivada principalmente por mi deseo de estar con Mónica y ver crecer a mis hijos. Me cansé de estar lejos y frustrado con lo que hacía. Ahora cuido a la chiquita y cuando tengo tiempo escribo, estudio matemática, y miro mis opciones laborales sin afán. Mónica, por su parte, persiste en sus investigaciones con mucha disciplina. Es muy productiva. A veces es duro y la presión es grandísima pero disfruta lo que hace y es buena en ello. Las condiciones laborales nos preocupan pero nos hemos acomodado y vivimos como queremos vivir, no nos podemos quejar. Algo aparecerá después. Así funciona. Cuando deje de funcionar supongo que buscaremos algo distinto. Afuera de la academia hay bastantes cosas. En últimas, como me dijo Clara ayer, uno trabaja en lo que le dé trabajo.

Matones patentes

La columna de hoy describe (muy) a grandes rasgos el desastre que han desencadenado dentro de la industria tecnológica gringa las patentes de software. El dato sobre el gasto de Google y Apple el año pasado que menciono proviene de un artículo reciente en el New York Times. Esta es la cita completa:

In the smartphone industry alone, according to a Stanford University analysis, as much as $20 billion was spent on patent litigation and patent purchases in the last two years — an amount equal to eight Mars rover missions. Last year, for the first time, spending by Apple and Google on patent lawsuits and unusually big-dollar patent purchases exceeded spending on research and development of new products, according to public filings.

El año pasado un intento de reforma del sistema de patentes se hundió en el congreso. Aquí un buen reportaje de lo que pasó, con intrigas y trucos sucios al por mayor. También el año pasado, This American Life dedicó un programa entero al asunto. Vale muchísimo la pena. Este artículo largo (pdf) de Michele Boldrin y David K. Levine para el Banco de la Reserva Federal de St. Louis presenta a detalle el problema (con análisis económicos y demás juguetes) y al final propone abolir el sistema de patentes del todo, sin compasión. Para terminar la lista de enlaces, un cómic coincidencialmente publicado el jueves en Saturday Morning Breakfast Cereal que ilustra el absurdo a la perfección.

Algo que no dije en la columna (y que tal vez debí) es que el matoneo se ha extendido del software a otras industrias, como la biotecnología. (El caso de las farmacéuticas es otro universo completo, por cierto.) Esto es particularmente relevante en el caso colombiano, ya que el TLC firmado con Estados Unidos contemplaba, hasta donde sé, compromisos para el país con respecto a patentes de este tipo. Cuando entienda bien cuáles fueron estos compromisos (pp. 15-17) tal vez vuelva sobre ello en otra columna.

La empresa de la patente de la agenda para reuniones que menciono en la columna es Microsoft. Pero, siendo justos, si lo que hizo Microsoft en su momento se compara con las gracias actuales de Apple y Google en cuanto a patentes y abusos legales en general, Microsoft es un angelito.

Canal Click

Colciencias, el SENA, la Universidad de Medellín y la Universidad de Antioquia se asociaron para montar Canal Click, un canal de televisión dedicado a la divulgación científica y tecnológica con énfasis en la producción colombiana. Se puede sintonizar en línea:

Hay otros mundos

El dilema de la exnovia ¶ Recomendaciones de literatura erótica seria para el kindle ¶ Estéticas de la explosión ¶ Querámoslo o no, Amazon y el futuro del libro son cada vez más la misma vaina ¶ La circuncisión con los dientes no es un mitoEstos quieren pintar mil dígitos de π en el cielo de San Francisco ¶ Sobrevuelo por la literatura de ciencia ficción victoriana ¶ No es tan difícil explicarle a un niño por qué ese señor se viste como señora ¶ Un teclado de madera ¶ Jonathan Franzen es un magnífico escritor de libros vacíos ¶ Cuando el número de artículos para entregar tiende a infinito FedEx no entrega los envíos (Vía Helen DeWitt quien, por cierto, tiene su apartamento en Berlín listado en AirBnB) ¶ La crisis española desde una perspectiva histórica ¶ Sobre el proceso de paz como una oportunidad para “arreglar el país” a costa de la democracia ¶ Y Richard Stallman sin traductor es dos veces Richard Stallman.

Escena brutal de Flash Point (Vía Tercer Dan)

Con las manos

Durante sus primeros años Internet se hacía con las manos. El código estaba en la superficie, dispuesto a ser modificado y abusado. Con el paso del tiempo la distancia entre el código y el contenido ha aumentado, al tiempo que se ha reducido el control de los usuarios sobre su presencia en la red. De un esquema altamente anárquico donde cada habitante tenía una parcela propia que podía estructurar y administrar a sus anchas hemos pasado a un modelo centralizado donde asuntos como la presentación y en ocasiones la esencia misma del contenido están fuera de nuestro alcance.

Las casas del futuro. “What does a woman do all day?”

Quienes defienden este proceso y lo describen como progreso hablan de una red más pulcra, con varias capas de administración profesionalizadas que supuestamente garantizan que la navegación (o lo que queda de ella) sea más agradable y efectiva. También dicen que esto facilita la adopción de la tecnología y su consecuente popularización al reducir los requisitos técnicos para usarla.

Tengo la impresión, sin embargo, de que esta falta de control local de los espacios personales en línea reduce el sentido de propiedad de la red en general. En cuestión de diez años y sin mayor resistencia de nuestra parte hemos pasado de una red de pequeños espacios (relativamente) autónomos a una red de empresas que imponen las maneras de estar presente e interactuar.

Imaginen que en treinta años todos viviéramos en casas alquiladas a una de cuatro empresas posibles que exigen en el contrato que ningún aspecto de las propiedades (incluyendo el mobiliario, los colores, el uso de espacios, etc.) sea drásticamente modificado so pena de expulsión (argumentan optimización). A cambio, ellos adquieren el derecho de registrar nuestra intimidad con cámaras, eso sí asegurándonos que ninguna persona real mira esas imágenes sino que todas son analizadas por computadores que refinan nuestro perfil de consumo para garantizarnos mejor publicidad en los cuadros que hay en las paredes. Imaginen que hubiéramos permitido que nos hicieran eso. ¿Será que seguiríamos sintiendo que esas casas son nuestras? ¿Qué es exactamente lo que nos conceden esas empresas a cambio de todo lo que entregamos? ¿Quién es dueño de qué?

Por otro lado, con respecto a la ampliación de acceso, tengo la duda de si la aparente reducción de requisitos técnicos no es simplemente una reducción de las posibilidades de uso de la red. Como si Lego dejara de vender modelos para armar, empezara a vender juguetes prearmados con las fichas soldadas y se justificara diciendo que lo hacen para que los niños que no pueden armar los modelos también puedan disfrutar de sus productos. Es claro que no sería el mismo juguete y me atrevería a decir que es uno cualitativamente peor. Me temo que algo similar pasa hoy con Internet.

Juguetes
Todo tiempo pasado fue mejor, especialmente en lo que concierne a los juguetes.

Héroes sobre nosotros

TED es una vitrina de productos a la venta. Por eso su diseño gira en torno a la charla efectista breve e insustancial propia del marketing. Le dice a la gente lo que quiere oír. TED no difunde ciencia o tecnología sino la idea de ciencia y tecnología que a sus organizadores les interesa popularizar: una ciencia superficial y simplista, encapsulada en productos adquiribles y condimentada con copiosas dosis de buena energía. Dentro de este esquema, todo avance científico o tecnológico implica necesariamente desarrollo humano. Esto no sólo es romántico (lo que no tiene por qué estar mal) sino que es perverso: ofusca los procesos políticos y económicos que impulsan, financian y dirigen la investigación. Además niega la posibilidad de valorar las implicaciones morales y sociales de la adopción de tal o cual descubrimiento. No hay tiempo para preguntarse a quién sirve qué y por qué. TED oculta en su base un discurso según el cual la humanidad es salvada y liberada por los héroes técnicos sabios que sin esperar nada a cambio, si los dejan, dedican sus vidas al progreso universal. Este es un discurso peligroso. Sin escepticismo, sin una posición activamente crítica, sin una apertura real, la ciencia se transforma en culto elitista y la tecnología en cárcel. Cuando TED imagina su futuro se proyecta sin molestia ni modestia en un templo inmenso abarrotado de gente atenta al discurso motivacional de un megalómano que promete que cambiará el mundo y recibe aplausos en respuesta. No creo que esto sea del todo autoparodia o ingenuidad. TED sabe que es la plataforma perfecta para divulgar ese tipo de anuncio.

Science and Invention
El aprendizaje pasivo es adoctrinación.
(Revista Science and Invention, diciembre de 1921)

Consciencia

Václav Havel propone en su discurso Politics and Conscience una revaloración (revaluación) de las personas, su bienestar y sus necesidades como prioridad de la sociedad. Asimismo abjura de la supuesta objetividad que se ha convertido en el valor esencial de organización política: una tecnología impersonal del ejercicio del poder.

Para Havel tras esta objetividad cientificista se oculta una tiranía ideológica que, en un giro político perverso, pone a las personas al servicio de abstracciones sin consciencia, responsabilidad ni sentido moral. El totalitarismo, dentro de esta perspectiva, es una consecuencia directa, la etapa final, de la fe acrítica en los sistemas invisibles que saben más y toman mejores decisiones que nosotros porque crecen libres de la demasiado humana subjetividad que aturde, parcializa y avergüenza.

Havel escribe desde su posición de disidente atrapado contra su voluntad en la Checoslovaquia comunista de 1984 (qué apropiado), pero sus observaciones siguen sólidas y relevantes. Piensen en el valor que tienen actualmente la vida y la dignidad de las personas dentro del sistema económico global que tanto nos esforzamos en estabilizar y proteger. Piensen en China comunista y su alianza abierta con el capitalismo norteamericano más radical. Piensen en los analistas que pretenden convencernos de que las plantas industriales esclavistas que hacen todo lo que consumimos son mejores que lo que había antes, porque ciertos índices financieros suben y otros bajan, que es lo que de verdad importa.

What is most dangerous to that evil are not the rockets aimed at this or that state but the fundamental negation of this evil in the very structure of contemporary humanity: a return of humans to themselves and to their responsibility for the world; a new understanding of human rights and their persistent reaffirmation, resistance against every manifestation of impersonal power that claims to be beyond good and evil, anywhere and everywhere, no matter how it disguises its tricks and machinations, even if it does so in the name of defense against totalitarian systems.

Václav Havel en 1978

Jueves (Lectura: El ciberespacio como manifestación de la masa)

i suspect that cyberspace exists because it is the purest manifestation of the mass (masse) as Jean Baudrilliard described it. it is a black hole; it absorbs energy and personality and then re-presents it as spectacle. people tend to express their vision of the mass as a kind of imaginary parade of blue-collar workers, their muscle-bound arms raised in defiant salute. sometimes in this vision they are holding wrenches in their hands. anyway, this image has its origins in Marx and it is as Romantic as a dozen long-stemmed red roses. the mass is more like one of those faceless dolls you find in nostalgia-craft shops: limp, cute, and silent. when i say “cute” i am including its macabre and sinister aspects within my definition.

Humdog (1994)

Enlace relacionado: Llegué a este texto después de ver el primer capítulo de All Watched Over By Machines Of Loving Grace, el nuevo documental de Adam Curtis sobre máquinas y utopías. De Curtis también vale la pena ver The Century Of The Self.

Thursday (Immediacy)

Choose any current controversial topic, go ahead. Is it Charlie Sheen’s replacement? Obama’s speech (Where was it?)? Lars von Trier’s “Nazi” remark at Cannes? Uganda’s homophobic laws? The Crisis? OBL death? DSK affair? Or you may prefer Libya today? How does that hot Spanish “revolution” sound? What about Bahrain? Is Japan’s disaster already outdated? It does not matter. Try me. I must be able to say something about it. Moreover, I must have an immediate position on that subject. The instantaneous availability of information has turned against us somehow, and now we have reached a point where since we are able to know then we are forced to know. And the truth is that the quality of information is not increasing (on the contrary!). We may be able to get a grasp of what is happening here and there extremely fast, but deep serious coverage is scarce and in any case impossible to consume and process before the standard fifteen (sixteen… twenty?) hours of global attention (fame) expire. We are supposed to pick our standing regarding whatever you choose in about half an hour. After that, any undeclared is considered either ignorant or apathetic. And you do not really want to be called half-hearted on subjects where there are —sometimes literally— human lives on the line. But on the other hand there are some issues (most of them!) that are seriously fucking hard to puzzle out. This phenomenon is the key when it comes to understand the way political or social discussions develop these days. Most substantial information should be ignored or despised due to the pressure imposed on us (by whom?) to say something right away. As a result, robotic echoing, superficial analysis and emptiness (dressed as “brevity”) prevail, and extremism becomes the rule (it is easy to adopt and promote). In conclusion, we are wasting our time (if not making things worse). I believe current social web dynamics (and I am thinking mainly Twitter and Facebook here) are partly responsible for what I just described. I would like to find ways (actively exploiting social tools) to revert this trend. We should use the web, not be (ab)used by it.

Viernes (Números)

Nadie durmió. Ni siquiera los gatos. Es el miedo. Vimos televisión toda la noche. Primero series policiacas con muchos cuerpos descompuestos y luego ese programa de la persona que lee números en desorden para asegurarse de que hay alguien ahí, atento. No sabemos si es una mujer o un hombre. Tenemos varias apuestas al respecto. El programa no se inicia ni se termina formalmente. Da la impresión de continuar mientras no es transmitido aunque supongo que la persona debe tener períodos de descanso para comer e ir al baño. O tal vez son varias personas exactamente iguales que toman turnos. La tecnología de la clonación humana está mucho más avanzada de lo que reconoce la ortodoxia científica. Todo el mundo sabe eso. De ahí los laboratorios en islas artificiales, el culto de Los Eternos, y esas noticias frecuentes de los muertos que regresan sin memoria. Los números se acumulan. A medida que los dice cruzan la pantalla a velocidades variables y se van acomodando en una pila cuyo tamaño de fuente se reduce a medida que la pila crece. Algunos números son negros y otros son rojos. En la sesión de anoche hubo apenas siete números rojos. Generalmente son más. Siempre hay más negros, los rojos son especiales, los acompaña con una entonación distinta, más alegre, pero la proporción nunca es tan desigual. En dos horas de transmisión, la persona, que nunca mira la cámara y parece estar sentada en una silla rígida particularmente incómoda, alcanza a leer dos mil números. Hace pausas entre cada cifra y también cuando cambia de página o toma un sorbo de agua de una botella de vidrio sin marca. Nunca la he visto superar el número cien mil, pero hay historias que se cuentan entre los seguidores más fieles de números larguísimos, todos rojos. Durante un tiempo pensé que era parte de algún código, que quería transmitirnos un mensaje, todo el mundo piensa eso ingenuamente la primera vez, pero ahora creo que es posible que sea algo más serio y profundo, algo que debería preocuparnos más allá del morbo de saber de qué se trata. ¿Un índice? ¿Un conteo? ¿Una rifa? ¿Un bingo? El viejo dice que cuando la transmisión se detiene en nuestro canal continúa en otros canales u otros lugares. Nunca se detiene de verdad. Él, por ejemplo, la encontró alguna vez a las cuatro de la madrugada en Disney Channel, pero entonces era animado. Alguien más, no recuerdo quién, pude haber sido yo mismo, me dijo que vio a la persona leyendo los números a la entrada de un centro comercial hace algunos años, antes de la guerra. No había cámaras por ningún lado.

Axiomática de la socio-individualidad digital

El individuo son sus conexiones explícitas. El individuo es la suma de contactos que lo relacionan y singularizan dentro de un contexto social que el individuo habita y construye mediante la actualización/alimentación constante de su representación digital, que es por lo general una versión refinada del individuo donde este se expone en vitrina, de manera segura, para ser apreciado y, en lo posible, vinculado. La vinculación es el objetivo. Como tal, es promovida y premiada. La vinculación expande al individuo, lo enriquece a ojos del sistema y por retroalimentación a ojos de sí mismo. Así, el valor del individuo aumenta (¿exponencialmente?) con el número de vínculos activos que mantenga. La actividad del vínculo se mide por el ritmo de interacciones que el individuo tiene con el contacto dado. La calidad de estas interacciones, en tanto que no es medible, es irrelevante. El medio promueve la brevedad pues la ganancia social neta de un intercambio vacío es de cualquier modo positiva. El sistema está diseñado para maximizar el nivel de actividad en cada acceso. Por otro lado, el sistema exige mayor compromiso al individuo en la medida en que este se involucra y participa, lo que da paso a una suerte de co-dependencia. El sistema es un artículo de consumo que consume. Aspira a convertirse en el espacio primario de socialización del individuo, un espacio donde el individuo esté siempre y por siempre disponible y atento al flujo de información que la red resuena. El sistema es una caja de resonancia que domestica la propaganda. No hay creación en el sistema, sólo la reiteración constante de eslóganes mutados hasta hacerlos parecer propios que se transmiten sobre olas confusas de aprobación o rechazo. El sistema reafirma al individuo en sus certezas, esa es su recompensa. En su red local, compuesta por iguales complacientes, el individuo siempre tiene la razón y hace lo correcto. A cambio, el individuo otorga elogios, aplausos y reconocimientos que son en últimas para sí mismo. La red social privilegia la interacción positiva superficial y esto a su vez promueve la perdurabilidad innecesaria de vínculos que de otra manera serían efímeros. Una colmena de desconocidos que alimentan la cera que los atrapa en pequeñas celdas hexagonales donde, en su soledad de ecos, tienen el privilegio falso de sentirse uno y todo con el mundo.