La Operación Doorstep, una explosión nuclear de dieciséis kilotones en el desierto de Nevada en marzo de 1953, estudiaba, entre otras cosas, las probabilidades de supervivencia de la familia americana tradicional bajo un ataque nuclear dados los medios a su disposición. Como parte de la operación, se plantaron maniquís en el área de impacto representando escenas cotidianas de la época. El informe instructivo de la defensa civil (PDF) (que recomienda la construcción de los populares refugios antiatómicos en los patios de las casas como única opción segura) incluye fotos de los maniquís antes y después de la explosión. Son tristísimas.